La tradición del tailgating, un ritual icónico para los aficionados al deporte en Estados Unidos, está atravesando una transformación notable. A medida que los fanáticos disfrutan de los deportes, una nueva tendencia está surgiendo: el «homegating». Esta preferencia por ver los partidos desde casa está ganando popularidad, como lo revela un reciente estudio de Talker Research.
El informe destaca que aproximadamente el 39% de los encuestados prefiere el «homegating» frente al tailgating convencional, lo que implica llevar la comida y la interacción social a la comodidad de sus hogares. Mientras que menos de la mitad de los aficionados opta por quedarse en casa, solo un 24% de los encuestados prefieren la experiencia de tailgating en los estacionamientos de los estadios.
A pesar de esta inclinación hacia la experiencia casera, muchos aficionados reconocen que la diversión de ver deportes va más allá de los eventos en el campo. Un notable 61% de los participantes en la encuesta asegura que disfruta más del pregaming que del propio partido, y un 68% continúa la celebración después de que el juego ha terminado. Esta tendencia se debe, en gran parte, a la búsqueda de comodidad, flexibilidad y opciones gastronómicas más económicas.
Comodidad y Control Nutricional
La comodidad que ofrece el «homegating» es inigualable. Según Amy Forbis, chef ejecutiva de Hormel Foods, «el ‘homegating’ incluye todas las comodidades del hogar: cada electrodoméstico al alcance, una abundante comida y una invitación abierta para amigos y familiares». Se trata, en esencia, de crear el ambiente perfecto para disfrutar del gran partido sin las distracciones de la cocina.
Además, una de las ventajas de quedarse en casa es el control sobre el contenido nutricional de las comidas, lo que se ha vuelto especialmente relevante en la actual era de Ozempic, donde se ha observado un aumento en la prioridad por las opciones ricas en proteínas. Alrededor del 64% de los encuestados manifiestan esta preferencia, optando por platos como barbacoas, hamburguesas, hot dogs y bandejas de embutidos y quesos.
Las ofertas de comida también reflejan lo que los aficionados buscan en un día de deportes: tiempo de calidad con amigos y familia. Elecciones casuales como pizza y papas fritas siguen siendo las opciones predilectas, ya que requieren un esfuerzo mínimo, permitiendo que los anfitriones se concentren en disfrutar el evento sin estar atormentados por la preparación de comida.
De acuerdo con Forbis, «el día del partido está destinado a ser disfrutado con amigos frente a la pantalla, no en la cocina». Este enfoque renovado hacia el entretenimiento deportivo está configurando una nueva era donde la experiencia social en casa se convierte en la norma, transformando así el paisaje de las celebraciones deportivas en Estados Unidos.
