En un análisis reciente de la Fundación CYD, se ha revelado una interesante comparación entre los salarios de los titulados de formación profesional (FP) y los graduados universitarios en España. El informe denominado Radiografía de la educación superior. Formación, perfiles e inserción laboral revela que los técnicos superiores en Química alcanzan una media de 30.289 euros anuales, superando a varios graduados universitarios en diversas disciplinas.
Particularmente destacados son los técnicos en Instalación y mantenimiento, quienes también alcanzan un promedio similar de 30.246 euros. Ambas carreras se sitúan por encima de graduados en campos como Agricultura, Ciencias Sociales o Artes y Humanidades, que presentan salarios de entre 28.259 y 29.576 euros, lo que demuestra un potencial competitivo de la FP frente a la educación universitaria.
Brechas y oportunidades en el mercado laboral
A pesar de los resultados positivos para algunos ciclos de FP, el panorama general aún favorece a los graduados universitarios, quienes cotizan en promedio 32.219 euros, lo que representa un 30,3% más que los técnicos superiores. Estos últimos, además, enfrentan una menor tasa de empleos acordes a sus calificaciones, con solo uno de cada cinco cubriendo roles adecuados frente a los seis de cada diez graduados.
La situación varía considerablemente dependiendo del área de estudio. La elección de la especialidad parece ser un factor determinante en la inserción laboral y las condiciones del empleo, sugiriendo que los estudiantes deben considerar tanto el nivel educativo como la rama de estudio al tomar decisiones sobre su futuro profesional.
Informática lidera la inserción laboral
Dentro del sector tecnológico, los técnicos superiores en Informática y Comunicaciones perciben un salario promedio de 26.798 euros. Aunque esto es notablemente inferior a los 37.534 euros de sus contrapartes universitarios, su tasa de empleo es notable: el 94,6% de estos profesionales cuenta con un contrato indefinido y el 92,8% trabaja a jornada completa. Esta especialidad, que representa el 16% de los estudiantes de FP, muestra una fuerte demanda en disciplinas como Desarrollo de Aplicaciones, así como en áreas emergentes como Ciberseguridad e Inteligencia Artificial.
Resultados en Química y Mantenimiento
El área de Instalación y mantenimiento ha sorprendido al mostrar un alto índice de empleo a jornada completa, con un 95,4% de sus graduados ocupando posiciones estables, aunque la alineación con su nivel educativo es menor, con solo un 11,2% en categorías adecuadas. Por su parte, los titulados en Química no solo reciben el mejor sueldo en FP, sino que también presentan una baja tasa de autónomos. Sin embargo, se ha detectado una brecha de género significativa, con salarios que varían considerablemente entre hombres y mujeres.
En contraste, los sectores de cuidado, como Actividades Físicas y Socioculturales, muestran las tasas salariales más bajas, con promedios que rondan los 17.000 a 19.000 euros, lo que sigue siendo un desafío tanto para la FP como para la educación universitaria, donde incluso los graduados en Artes y Humanidades luchan por encontrar empleos afines a su formación.
