Microsoft atrae un interés inversor sin precedentes con su nueva emisión de deuda de 115.000 millones.

Microsoft atrae un interés inversor sin precedentes con su nueva emisión de deuda de 115.000 millones.

Microsoft ha marcado un hito significativo en el ámbito de las finanzas corporativas con su reciente emisión de bonos, que ha atraído un interés descomunal. Según fuentes oficiales, la compañía ha recibido órdenes que superan los 115,000 millones de dólares, convirtiendo esta operación en una de las más codiciadas en la historia del mercado de bonos corporativos estadounidense.

Esta emisión se trata de un intento por revitalizar su presencia en el mercado de deuda, un movimiento que no se veía desde hace casi una década. Se estima que la colocación alcanzará al menos los 25,000 millones de dólares, y representará la primera incursión de Microsoft en este segmento desde 2017, cuando logró captar 17,000 millones de dólares.

Destinos de la Inversión y Estructura de la Emisión

Microsoft tiene previsto utilizar los recursos obtenidos para diversas necesidades corporativas generales. La colocación de bonos estará dividida en diez tramos, con vencimientos que variarán entre los 2 y los 40 años. La gestión de esta operación correrá a cargo de JP Morgan Chase, UBS y Wells Fargo.

En cuanto a los precios iniciales, se estima que los bonos a tipo fijo se fijarán unos 50 puntos básicos por encima de los bonos del Tesoro estadounidense a 2 años, mientras que el diferencial para los bonos a 40 años supera los 130 puntos básicos. Por su parte, los bonos a tipo variable se comercializarán con diferenciales equivalentes al índice SOFR.

Calificación y Contexto Económico

Estos bonos representan una emisión sénior no garantizada con una calificación AAA, considerada de primer nivel por las agencias Moody’s y S&P Global Ratings. Actualmente, solo dos empresas en Estados Unidos cuentan con esta elevada clasificación crediticia. La liquidación de la operación está prevista para el 4 de noviembre.

Este anuncio llega en un contexto favorable para Microsoft, tras la publicación de sus resultados trimestrales. Durante el primer trimestre del año fiscal 2027, la empresa reportó un beneficio neto de 36,629 millones de dólares, lo que representa un aumento del 32% respecto al mismo periodo del año anterior. Los ingresos ascenderán a 92,279 millones de dólares, un 19% más que en el mismo lapso del ejercicio anterior. El beneficio operativo también mostró un crecimiento del 21%, alcanzando los 45,915 millones de dólares.

Este notable desempeño financiero resalta la solidez de los sectores de la nube y la inteligencia artificial, los cuales se han convertido en motores clave para el crecimiento de la compañía bajo la dirección de Satya Nadella. Tras el anuncio de sus resultados, la valoración de las acciones de Microsoft se incrementó cerca del 2%.