Tensión entre Rusia y EE.UU. complica los esfuerzos de la ONU en el Sáhara Occidental

Tensión entre Rusia y EE.UU. complica los esfuerzos de la ONU en el Sáhara Occidental

La tensión en el Sáhara Occidental se agrava tras la reciente reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, donde se ha pospuesto el futuro de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso). Esta misión, que ha estado presente en la región durante 35 años, podría llegar a su fin si no se convoca una reunión de urgencia en las próximas horas.

El veto de Rusia a una resolución presentada por Estados Unidos para desechar la opción del referéndum de autodeterminación ha generado un bloque en el proceso, a pesar del respaldo de 13 de los 15 miembros del Consejo. La sola abstención de China no fue suficiente para avanzar en la iniciativa, dejando a Marruecos, aliado estratégico de Washington, en una posición complicada.

Aunque hubo un intento de remediar la situación mediante una propuesta adicional de Rusia, este esfuerzo fue igualmente frustrado, ya que fue rechazado por Estados Unidos. Este último embajador, Mike Waltz, criticó la propuesta rusa, argumentando que serviría para mantener viva la noción de referéndum, considerada por Washington como inviable desde hace tiempo.

Los esfuerzos diplomáticos en un estado crítico

El escenario previo a este bloqueo era más prometedor. Estados Unidos había presentado una nueva redacción que sí reconocía el concepto de autodeterminación, pero advertía que el plan de autonomía propuesto por Marruecos dejaría de ser la única solución viable. Esta modificación buscaba convertir la misión de la Minurso en una iniciativa más flexible por un año, cambiando su enfoque hacia un marco negociador.

Las negociaciones entre Marruecos y el Polisario se habían reanudado en febrero en Madrid, pero el progreso ha sido limitado. A pesar de los intentos de Marruecos de impulsar su plan de autonomía, que incluye la creación de un Gobierno y Parlamento autónomos, la resistencia del Polisario continúa siendo fuerte, insistiendo en un referéndum de autodeterminación.

El contexto político se complica aún más con el aniversario de la resolución 2797, que la ONU aprobó hace un año, y que había sentado las bases para el diálogo en torno a la oferta de autonomía marroquí. Sin embargo, el rechazo de cualquier mención a un referéndum podría interpretarse como un fracaso significativo para la opción de independencia por parte del Polisario y sus simpatizantes.

Aunque el proceso diplomático sigue su curso, el Sáhara Occidental sigue siendo un terreno de conflictividad latente. La ruptura del alto el fuego en 2020 ha mantenido a las partes en una tregua tensa y ha llevado a numerosos enfrentamientos. Recientemente, Marruecos llevó a cabo un ataque aéreo que resultó en la muerte del líder militar del Polisario, lo que subraya la fragilidad de la situación en la región.