El primer Parador de España se somete a una ambiciosa renovación de 15 millones de euros

El primer Parador de España se somete a una ambiciosa renovación de 15 millones de euros

El Parador de Gredos, un icono de la cadena Paradores de Turismo, se prepara para una transformación significativa que marca un nuevo capítulo en su historia. Inaugurado en 1928, este establecimiento fue el primero de la red hotelera pública en España y, con motivo de su centenario en 2028, la reforma adquirirá un valor simbólico especial.

Con una inversión de 15 millones de euros, las obras están destinadas a modernizar y adecuar las instalaciones a las expectativas actuales de los clientes. Estas mejoras no solo buscan actualizar el servicio, sino también optimizar la accesibilidad y la eficiencia energética del parador.

El proyecto no solo contempla la renovación estética y funcional, sino también la conservación del edificio, asegurando la continuidad de este emblemático establecimiento en la Red de Paradores. La iniciativa se enmarca en el compromiso de Paradores de Turismo de seguir siendo un motor de desarrollo económico y social para la región.

Reformas en marcha y sostenibilidad

La remodelación del Parador de Gredos se suma a otros proyectos de reforma dentro de la cadena hotelera. Recientemente, se anunció una inversión cercana a 12 millones de euros para el Parador de Tortosa, lo que representa un aumento del 13,6% respecto a la cifra inicial. Esta inversión incluye otros 4 millones destinados a la conservación del patrimonio del establecimiento.

Las mejoras en el Parador de Tortosa estarán enfocadas en modernizar las instalaciones, reforzar la sostenibilidad y mejorar la experiencia del cliente. Entre las intervenciones previstas destaca la instalación de placas fotovoltaicas y un refuerzo de las medidas contra incendios. La compañía planea cerrar el establecimiento a inicios del próximo año, con el objetivo de reabrirlo completamente renovado a finales de 2028.

Resultados financieros destacados

Paradores de Turismo reportó una facturación superior a 337 millones de euros en el último ejercicio, con un beneficio neto de 23 millones de euros. Estos resultados superan las expectativas que la compañía había establecido para el año. A lo largo de este periodo, se llevó a cabo un proceso de modernización que involucró el cierre temporal de diez establecimientos, seguido de una inversión total de 40 millones de euros en renovación.

La cadena alcanzó una ocupación media del 80%, dos puntos por encima del año anterior. Los Paradores de Málaga Gibralfaro, Costa da Morte y Molina de Aragón destacaron entre los más ocupados. La clientela también mostró un perfil internacional, con un 34,2% de visitantes extranjeros, destacándose nacionales como del Reino Unido, Estados Unidos, Alemania y Francia.

Paradores de Turismo se encuentra en pleno proceso de expansión y renovación. Su objetivo es alcanzar un centenar de establecimientos en operación, sumando recientes aperturas en Ibiza y Veruela, así como culminar una serie de reformas que permitirán actualizar el 60% de su red de hoteles. Esta estrategia no solo busca atraer a más clientes, sino también ofrecer un servicio adaptado a las exigencias del mercado actual.