Driscoll's Alega que China Copió sus Secretos de Cultivo de Fresas

Driscoll’s Alega que China Copió sus Secretos de Cultivo de Fresas

La situación en el mercado de arándanos en China se ha vuelto problemática para la reconocida empresa Driscoll’s, que ha denunciado lo que califica como un robo masivo de sus productos y diseños de invernadero. Desde que la compañía introdujo sus arándanos en el país asiático hace quince años, ha interpuesto más de 20 demandas contra diversas empresas chinas acusadas de apropiarse indebidamente de sus plantas y tecnología. Se estima que en China existen miles de hectáreas de cultivo de arándanos ilegales, y la cifra podría aumentar en el futuro cercano.

El robo de las plantas de arándano no presenta grandes dificultades, ya que, según informes recientes, solo se requiere llevar a cabo la recolección de esquejes de las plantas, para luego replantarlos. Un ejemplo de esta problemática se observó con Planasa, una compañía española de frutos del bosque, que utilizó investigadores privados para capturar a otra empresa china en el momento de apropiarse de sus plantas de manera clandestina, logrando que admitieran su ilícita actividad.

A pesar de las dificultades, Driscoll’s continúa sus operaciones en China, aunque con un enfoque renovado en la protección de su propiedad intelectual en los tribunales del país. Ante la creciente disponibilidad de diversas variedades de bayas en manos de agricultores y empresas locales, los productores occidentales de genética de arándano están considerando ofrecer licencias oficiales, con el objetivo de recuperar regalías. Esta estrategia podría ser una solución viable para ambos lados, permitiendo no solo la regularización del mercado, sino también una colaboración más cimentada entre productores locales y internacionales.

En resumen, el sector de los arándanos en China enfrenta desafíos significativos, con la piratería intelectual y el cultivo ilegal como principales obstáculos. La capacidad de las empresas involucradas para adaptarse a estos cambios determinará el futuro del cultivo y la comercialización de arándanos en el país asiático.