El actual panorama migratorio en España ha puesto en el centro del debate político la gestión de los menores inmigrantes, particularmente en zonas como Ceuta. El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha expresado su esperanza de que no surjan conflictos judiciales con el Partido Popular (PP) en el contexto del reparto de estos menores. Su declaración se produce tras la reciente entrada masiva de inmigrantes en la ciudad autónoma, lo que ha generado una presión significativa en las comunidades vecinas.
En una entrevista reciente, Cuerpo abordó las reticencias del PP a acoger a los menores, situación que atribuyó al temor de romper pactos con Vox. Insistió en la importancia de cumplir con la ley y llamó a la solidaridad de las comunidades autónomas, afirmando que la gestión de esta crisis es una responsabilidad compartida. «Aquí se trata de cumplir la ley, y es lo que espero que haga todo el mundo que tenga algún tipo de responsabilidad», afirmó contundentemente.
El vicepresidente destacó que el reparto de menores debe ser considerado una medida objetiva para aliviar la presión migratoria no solo en Ceuta, sino también en otras regiones como Canarias y Melilla. Sin embargo, la respuesta del PP, que ha manifestado reservas sobre acoger a estos jóvenes, podría contradecir la imagen de solidaridad que sus líderes intentaron proyectar durante sus recientes visitas a Ceuta, incluyendo la de Alberto Núñez Feijóo.
Cuerpo subrayó que una negativa a aceptar el reparto de menores enviaría un «mensaje pobre» y resultaría en un conflicto de intereses para el PP, que ha atravesado tensiones pasadas por la cuestión migratoria, generando rupturas entre sus pactos con Vox en diversas comunidades. A medida que se avanza en la gestión de esta crisis, el Gobierno permanece a la expectativa, confiando en que las autonomías cumplan con las obligaciones legales y humanitarias impuestas por la situación actual.
