Un reciente caso judicial ha puesto en el centro de la atención a Apple, revelando una disputa laboral que resalta la preocupación por la privacidad del cliente y las prácticas internas de la compañía. Toby Boardman, un ingeniero de sistemas empresariales en Apple, ha interpuesto una demanda en la Corte Superior de San Francisco, alegando despido injustificado tras plantear inquietudes sobre la gestión de datos de los clientes, específicamente en la relación con AT&T, uno de sus principales socios en telecomunicaciones.
El conflicto se originó en 2021, cuando Boardman, recién regresado de una baja médica, solicitó un encuentro para discutir acomodaciones debido a su ansiedad y trastorno obsesivo-compulsivo. Sin embargo, al día siguiente del encuentro —en el que esperaba abordar sus preocupaciones— fue notificado de su despido. Apple argumentó que su desempeño laboral era la causa de la separación, pero Boardman sostiene que esto es un pretexto que encubre la verdadera razón: su insistencia en la protección de datos sensibles.
En su demanda, Boardman detalla cómo, en su rol, se le solicitó reiteradamente que proporcionara datos que identifican dispositivos, como el número de identificación internacional de equipo móvil (IMEI), a partir de números de serie. A pesar de que Apple considera estos datos como información personal identificable, argumenta que en el caso de AT&T no se requerían las autorizaciones necesarias de los clientes para compartir esa información. Este procedimiento, de acuerdo con Boardman, exponía los datos a riesgos de seguridad, ya que se transmitía mediante correos electrónicos no seguros.
Desafíos internos y respuesta de Apple
A pesar de sus intentos por comunicar sus preocupaciones, incluyendo a la dirección legal de Apple, Boardman asegura que no recibió respuesta escrita a sus consultas. En su lugar, menciona que su manager le recomendó dejar de «ser una carga» y pasar a otros asuntos. Frustrado, Boardman decidió negar las solicitudes de AT&T, un acto que considera justificado dada su postura sobre la protección de datos.
La demanda, presentada el 22 de enero de 2026, multisiconceptualmente pone en entredicho las prácticas de Apple en relación a la privacidad de sus clientes. Sin embargo, hasta ahora, las acusaciones no han sido confirmadas por los tribunales, y no se ha determinado que la empresa o AT&T hayan mal manejado información de clientes. En respuesta, Apple ha presentado una negación general a los alegatos de Boardman, alegando que su terminación fue por «causa justificada y razones comerciales».
El juicio está programado para el 15 de noviembre de 2027, y aunque el caso hasta ahora ha pasado desapercibido en los medios, la escuchar por justicia laboral y ética en la gestión de datos puede atrer la atención pública, especialmente en un contexto en el que la protección de la privacidad es cada vez más crítica.
