BBVA se encuentra en una fase crítica de transformación. Carlos Torres, presidente del banco, ha anunciado recientemente una renovación significativa en la alta dirección, motivada por el creciente impacto de la inteligencia artificial en el sector bancario. Este cambio estructural, que afectará entre 2025 y 2026, ha implicado la reconfiguración de más de la mitad de los puestos de primer nivel ejecutivo.
La reestructuración ha abarcado áreas fundamentales como finanzas, operaciones en mercados clave y funciones de control, resultando en un notable ajuste en la organización. Este período ha visto cómo incluso figuras históricas, como Luisa Gómez, quien ocupaba el cargo de directora financiera y fue parte del banco durante 25 años, han dejado sus posiciones. Gómez ha calificado esta decisión como valiente, aunque inesperada.
El liderazgo constante de Onur Genç
En este contexto de renovación, hay un núcleo de directivos que se han mantenido firmes en sus posiciones, consolidando su estatus como ‘intocables’. Onur Genç, consejero delegado de BBVA, se erige como el líder de este grupo. Desde su llegada en diciembre de 2018, Genç ha implementado con éxito la estrategia del banco. Con formación en ingeniería eléctrica y una extensa carrera en consultoría, especialmente en McKinsey, su experiencia le ha permitido desempeñar papeles decisivos en el crecimiento y adaptación del banco a los nuevos desafíos del mercado.
Además de Genç, Javier Rodríguez Soler, responsable global de Corporate & Investment Banking, ha mantenido su puesto durante estos cambios. Desde su incorporación a BBVA en 2008, Rodríguez Soler ha estado involucrado en áreas clave de estrategia y banca de inversión, pasando también por liderazgo en sostenibilidad.
Figuras clave en la reestructuración
Jaime Sáenz de Tejada, un veterano del banco con más de 30 años de experiencia, sigue al frente de soluciones globales para clientes de empresas, tras haber ocupado roles significativos en diversas localizaciones internacionales. Por otro lado, David Puente continúa como responsable global de soluciones para clientes particulares, gestionando las relaciones con una base amplia de clientes, esencial para los ingresos recurrentes del grupo.
Entre otros ejecutivos, Murat Kalkan, experto en modelos digitales, lidera la expansión de los esfuerzos digitales del banco. Carlos Casas, responsable de Ingeniería desde 2024, supervisa las operaciones tecnológicas y de seguridad globales, asegurando que la infraestructura del banco se mantenga al día con las exigencias del sector.
Transformación de la directiva y nuevas áreas
La reciente reestructuración ha llevado a cambios en diez de las 22 áreas del comité directivo. Se han producido ocho salidas, además de cambios en funciones y ascensos. Este ajuste llega tras un intento fallido de adquisición sobre Sabadell, lo que ha motivado a BBVA a reevaluar su enfoque estratégico y organizativo.
Las salidas en la directiva incluyen figuras clave como Luisa Gómez Bravo y Eduardo Osuna, quienes han sido reemplazados por nuevos ejecutivos procedentes del propio banco. Adicionalmente, la desaparición de distintas áreas, como Country Monitoring, plantea un cambio significativo en cómo el banco gestiona su estructura y reportes, con una mayor responsabilidad directa al CEO.
En conclusión, la reestructuración en BBVA no solo refleja una estrategia adaptativa frente a los desafíos actuales del mercado, sino que también manifiesta la voluntad del banco de redefinir su futuro a través de la modernización y la implementación de tecnologías emergentes, especialmente la inteligencia artificial.
