Telefónica ha sorprendido al mercado con una actualización optimista de sus objetivos financieros para 2026, elevando su meta de crecimiento del flujo de caja operativo ajustado a más del 3%, en comparación con la proyección inicial del 2%. Esta decisión se basa en los resultados obtenidos en el segundo trimestre y refleja la confianza de la compañía en su capacidad de ejecución, justo nueve meses después de lanzar su plan «Transform & Grow».
El incremento del rendimiento esperado se traduce en una mejora del 50% respecto al objetivo anterior. No obstante, la compañía se enfrenta ahora a un desafío mayor, ya que estos nuevos estándares obligan a elevar las expectativas y medir la ejecución del segundo semestre bajo criterios más estrictos que los originalmente establecidos.
Los demás indicadores financieros permanecen firmes. Telefónica proyecta un crecimiento de ingresos y EBITDA ajustado entre el 1.5% y el 2.5% interanual, así como un ratio de inversión por ingresos de aproximadamente el 12%. Adicionalmente, la empresa apunta a generar cerca de 3.000 millones de euros de flujo de caja libre y reducir su apalancamiento a 2.5 veces EBITDAaL para el año 2028.
Solidez Financiera y Reducción de Deuda
En cuanto a la salud financiera, el balance del segundo trimestre muestra un notable desempeño. La deuda financiera neta se situó en 25.278 millones de euros, lo que representa una disminución del 8.4% en comparación con el año anterior. Este resultado se traduce en un ratio de endeudamiento de 2.68 veces, inferior al 2.72 registrado al cierre de marzo y al 2.78 de finales de 2025, indicando una tendencia a la baja por tercer trimestre consecutivo.
Uno de los aspectos más destacados es la primera reducción de deuda neta en un primer semestre durante los últimos cinco años. Generalmente, el primer semestre es desfavorable para el endeudamiento debido a los pagos de dividendos, lo que hace que esta mejora se considere un cambio significativo en la tendencia. Además, el coste efectivo de la deuda ha disminuido al 2.95%, en comparación con el 3.23% del año anterior, lo que sugiere una estrategia de financiación eficaz.
A lo largo de este año, la compañía ha logrado captar 4.500 millones de dólares en financiación a largo plazo, diversificando sus fuentes, incluidas emisiones en el mercado australiano. Sin embargo, es crucial considerar la evolución trimestral de estos resultados. Si bien la deuda neta se redujo en cerca de 1.500 millones de euros en el primer trimestre, en el segundo trimestre la disminución fue de solo 64 millones, dependiente en mayor medida de la generación orgánica de caja.
Generación de Caja y Dividendos
En términos de generación de caja, el flujo de caja libre de las operaciones continuadas alcanzó 611 millones de euros en el segundo trimestre, casi duplicando los 333 millones del primer trimestre, lo que suma un total semestral de 944 millones de euros. Esto deja aproximadamente dos terceras partes del objetivo anual aún por alcanzar, lo que la compañía atribuye a la estacionalidad de su negocio.
Finalmente, se ha confirmado el dividendo en efectivo de 0.15 euros por acción correspondiente a 2026, el cual se pagará en junio de 2027 tras la aprobación de la Junta, lo que añade una capa adicional de confianza en la sostenibilidad financiera de la empresa.
