Las promesas de Donald Trump: ¿Qué se ha logrado hasta ahora?

Las promesas de Donald Trump: ¿Qué se ha logrado hasta ahora?

En el contexto de un segundo mandato presidencial, las promesas económicas y políticas de Donald Trump han sido objeto de intenso análisis. Ahora que se aproximan las elecciones de medio término en Estados Unidos, es crucial evaluar en qué medida el presidente ha cumplido sus compromisos iniciales.

Desempeño Económico

Una de las promesas más relevantes de Trump ha sido combatir la inflación, prometiendo hacer que Estados Unidos vuelva a ser asequible. Sin embargo, la realidad es que la inflación alcanzó un 3.7% en septiembre, un incremento respecto al 2.9% registrado al final de 2024. Este aumento se ha visto exacerbado por conflictos internacionales y políticas comerciales dudosas.

En cuanto al comercio mundial, Trump se comprometió a reequilibrar la balanza comercial mediante aranceles a países que, según él, perjudicaban a la economía estadounidense. No obstante, a pesar de la implementación de aranceles que han elevado el promedio del 2.7% al 11.6%, el déficit comercial ha aumentado. En agosto, el déficit mensual superó los 105.600 millones de dólares, más que los 96.900 millones de finales de 2024.

Otro de los compromisos fue la reducción de los tipos de interés hipotecarios, proponiendo llevarlos al 3% o menos. Sin embargo, estos han aumentado hasta un 7.4%, sin esperanzas de volver al nivel prometido por la guerra en curso en Irán, que ha agravado la situación económica. Contrario a proclamaciones de un “crecimiento explosivo”, el crecimiento del PIB se ha moderado, aunque se prevé una leve aceleración.

En el ámbito fiscal, Trump anunció “grandes rebajas de impuestos”, logrando recortes significativos aunque no eliminando completamente ciertos impuestos. Por otro lado, la revitalización del sector manufacturero muestra un crecimiento de la producción en un 3%, aunque el empleo se ha mantenido estable y el gasto en construcción ha disminuido notablemente.

Políticas Energéticas

Trump ha buscado que Estados Unidos se convierta en un líder global en producción de energía, lográndose récords de producción tanto en petróleo como en gas natural. Sin embargo, el incremento en la producción de petróleo ha sido más lento que durante la administración anterior, a pesar de intentar rebajar los precios de combustible que hoy rondan los 4.26 dólares por galón, un aumento de más del 40% desde su regreso.

En el ámbito de la electricidad, donde prometió reducir precios, las tarifas han crecido considerablemente, alcanzando 18.31 centavos por kilovatio-hora. Las exportaciones energéticas han aumentado, logrando cifras récord en crudo y gas natural licuado, gracias a la reactivación de licencias para terminales; sin embargo, la situación de las reservas de petróleo ha empeorado, ubicándose en su nivel más bajo en décadas.

Aspectos de Política Exterior e Inmigración

En el frente internacional, una de las promesas más audaces fue poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania en 24 horas. Dicha situación permanece sin resolución, mientras que el conflicto en Irán ha generado pérdidas significativas y un aumento en los gastos. Aunque prometió evitar conflictos, la realidad es que ha habido un despliegue militar estadounidense, lo que contradice sus afirmaciones iniciales.

En términos de inmigración, las medidas implementadas han incluido la reducción en el ingreso de inmigrantes ilegales y un incremento en las deportaciones, que han cuadruplicado en los últimos meses. La construcción del muro fronterizo ha recobrado impulso, aunque no se ha completado. Además, un intento por modificar la ciudadanía por nacimiento fue bloqueado por el Tribunal Supremo, destacando la dificultad en llevar adelante ciertas promesas.

Así, a medida que se acercan las elecciones, las promesas de Trump quedan en una encrucijada, donde los resultados son diversos y a menudo contradictorios, dejando a los votantes con la tarea de decidir si lo que se ha materializado corresponde a las expectativas generadas. La evaluación de estos compromisos no solo influirá en la próxima votación, sino también en la dirección futura de la economía estadounidense y su política exterior.