Spotify ha confirmado la implementación de nuevas medidas para garantizar que los usuarios de su plan familiar cumplan con los requisitos de residencia. Durante su reciente llamada trimestral con inversores, la plataforma de streaming anunció la introducción de un método de verificación que involucra el uso de códigos QR. Esta decisión se inscribe dentro de un esfuerzo continuo para mejorar su sistema de verificación.
Las novedades comenzaron a surgir con informes que señalaban que los miembros de un plan familiar recibirían una notificación para escanear un código QR desde el teléfono del administrador del plan. Esta verificación debe completarse en un plazo de siete días. En caso de no cumplir con este requisito, los miembros que no residan en la misma dirección que el administrador no podrán unirse a otro plan familiar o de pareja durante un año, obligándolos a optar por un plan individual.
El objetivo de estas restricciones es potenciar la cantidad de suscripciones a los planes Premium de Spotify, previniendo que usuarios que no comparten un hogar realicen un uso indebido de las ventajas de un plan familiar. Según datos compartidos por Goldman Sachs, una porción significativa de los usuarios actuales se beneficia de este sistema al optar por compartir un plan familiar entre amigos o familiares que no viven juntos.
En la llamada a los inversores, el co-CEO de Spotify, Alex Norström, minimizó la magnitud de esta modificación, describiéndola como una “mejora de rutina” más que como un “ataque” hacia los usuarios existentes. «El plan familiar ha existido durante 12 o 13 años en la historia de Spotify y representa una parte significativa de nuestra base de suscriptores”, explicó Norström. Además, señaló que la empresa está comprometida en seguir perfeccionando sus métodos de verificación a fin de abordar cualquier posible vulnerabilidad que pueda surgir.
Esta iniciativa de la plataforma busca, no solo mejorar su rentabilidad, sino también asegurar que los usuarios disfruten de los servicios de manera justa. Norström destacó que la verificación es un proceso en constante evolución, que no tiene un final definido, sino que es parte de un esfuerzo continuo por adaptar y mejorar el sistema.
