Juan Carlos Ferrero, extenista y actual entrenador, ha emprendido una nueva etapa en su carrera con la publicación de su libro titulado Mentalidad ganadora, más allá de la motivación entrena el hábito de la disciplina. Este lanzamiento, que tuvo lugar el pasado miércoles, refleja su deseo de ahondar en su trayectoria, tanto como jugador como en su desarrollo como entrenador, un camino que ha decidido compartir con sus seguidores.
En una entrevista reciente, Ferrero explicó que la escritura de su biografía era un paso natural para él, después de haber revisado su carrera desde los inicios hasta su transición al papel de entrenador. Al recordar la emoción de enfrentarse a íconos como Andre Agassi, enfatizó cómo esos momentos han forjado su identidad y su enfoque en la disciplina.
“Medirte a Agassi siempre era complicado, con el añadido de los seguidores que él tenía. Superar esas circunstancias hace que sea uno de los partidos que siempre recordaré”, comentó Ferrero sobre su encuentro en las semifinales del US Open en 2003.
A pesar de su éxito, el exnúmero uno también ha tenido que enfrentar desafíos emocionales. Habló sobre el tiempo que le ha tomado superar su carrera como jugador y cómo, poco a poco, siente que la chispa de competencia vuelve a encenderse en él. A pesar de su deseo de regresar al circuito como entrenador, ha manifestado que aún no tiene un jugador definido con quien trabajar para el próximo año. Su búsqueda se centra en talentos ya consolidados, con una clara preferencia por aquellos que están en el circuito y que todavía tienen margen para crecer.
“Prefiero un jugador que esté en el circuito, pero que, a la vez, tenga margen de maniobra. Espero sentir que puedo ser útil en el equipo”, detalló Ferrero al referirse a sus planes futuros.
Uno de los nombres que ha surgido recientemente en su horizonte es el de Jannik Sinner. Ferrero es consciente de las expectativas puestas en su posible asociación con el joven tenista, pero subrayó que está abierto a diferentes oportunidades. “Si algún día entreno a Sinner, espero que los seguidores de Carlos Alcaraz entiendan que no es una traición, sino un paso en mi evolución profesional”, afirmó con sinceridad.
La evolución del tenis contemporáneo también es otro tema que Ferrero ha abordado, especialmente en relación con el formato de los torneos. Se ha discutido la posibilidad de reducir la duración de los partidos en Grand Slams a un formato de tres sets, algo que Ferrero considera que podría ocurrir en el futuro, aunque advierte que esto cambiaría la esencia de estas competiciones tan prestigiosas. “A nivel físico es algo que importa de cara a las carreras de futuro de los jugadores. Pero no estoy seguro de si me va a gustar, ya que los cinco sets han sido siempre una experiencia única”, concluyó.
Con una oportunidad de crecimiento y aprendizaje tanto para él como para los tenistas en desarrollo, Ferrero continúa su camino como un referente en el mundo del deporte, fusionando su experiencia competitiva con su pasión por enseñar y formar a las nuevas generaciones de tenistas.
