En el actual contexto económico, donde la inflación y el acceso a la vivienda dominan las preocupaciones de la ciudadanía, el futuro de las pensiones ha emergido como un tema central de debate. La inquietud entre los trabajadores, tanto jóvenes como aquellos cercanos a la jubilación, es palpable. La percepción general es que el sistema de pensiones actual se encuentra en una encrucijada, lo que genera dudas sobre la viabilidad de que las nuevas generaciones logren beneficiarse de una pensión al llegar a la edad de retiro.
La normativa actual establece que la edad ordinaria de jubilación se sitúa en 66 años y 10 meses para quienes hayan cotizado menos de 28 años y 3 meses. Sin embargo, este umbral aumentará a 67 años a partir de 2027 para aquellos con menos de 38 años y 6 meses de cotización. Para quienes hayan superado esta cifra, la jubilación se mantendrá en 65 años. Esta tendencia de retraso en la jubilación ha obligado a muchas personas, especialmente entre los 55 y 57 años, a replantearse sus perspectivas laborales, a pesar de que su deseo de retirarse prematuramente se ve complicado por la normativa vigente.
Gonzalo Bernardos, economista y profesor de la Universidad de Barcelona, expone que es difícil de entender que muchos cerca de la jubilación se sientan agotados y busquen retirarse antes de tiempo. Destaca que no existe una opción de jubilación anticipada sin penalizaciones significativas, lo que agrava la insatisfacción de un grupo de población que se siente limitado en sus opciones de futuro. Además, critica que el envejecimiento poblacional está comprometiendo aún más la sostenibilidad del sistema de pensiones, especialmente a medida que se aproxima la jubilación masiva de la generación del ‘baby boom’.
Desconfianza en el Sistema de Pensiones
Entre los jóvenes, especialmente los millennials y la generación Z, hay un amplio escepticismo hacia la continuidad del sistema de pensiones en España. Muchos consideran que las pensiones públicas no podrán ofrecerles el nivel de seguridad económica que disfrutaron generaciones anteriores. Diversos estudios y encuestas subrayan esta falta de confianza en el sistema.
Una encuesta realizada por Funcas en 2026, que consultó a 1,126 personas de entre 18 y 75 años, reveló que un 68% de los encuestados prevé que el pago de las pensiones se convierta en un problema crucial para la economía a corto plazo. Esta preocupación es más acentuada entre los jóvenes de 18 a 45 años, donde la cifra asciende a casi el 75%.
La creciente desconfianza sobre la viabilidad del sistema ha llevado a muchos jóvenes a diversificar sus ahorros en productos como fondos de inversión, ETFs y acciones. Esta estrategia busca maximizar sus ingresos en el futuro, preparándose para un retiro que podría no contar con el respaldo del sistema de pensiones. Según un barómetro de Mintos, los jóvenes de entre 25 y 34 años son los más activos en el ámbito de la inversión, con más de la mitad de ellos ya participando en algún producto financiero.
