En un escenario de creciente tensión, las elecciones legislativas rusas han estado marcadas por un ataque aéreo significativo, atribuido a drones ucranianos, que ha conmocionado a la capital rusa. Durante este episodio, al menos dos personas han perdido la vida y varias decenas han resultado heridas, mientras las autoridades han informado sobre daños considerables en la refinería de Kapotnia, un centro clave para el suministro de combustible en Moscú.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, ha calificado el ataque como el “más masivo” recibido por la ciudad, destacando que los sistemas antiaéreos rusos lograron derribar alrededor de 450 drones antes de que alcanzaran su objetivo. Según fuentes del Ministerio de Defensa ruso, el total de drones interceptados a lo largo del país supera los 1,600, lo que subraya la magnitud de la amenaza enfrentada.
Los videos compartidos por ciudadanos de Moscú muestran la refinería de Kapotnia envuelta en llamas, una instalación que ya había sido objeto de ataque ucraniano en junio. Este sitio es crítico, ya que abastece más de un tercio del combustible necesario para la capital, que ha estado lidiando con problemas de abastecimiento durante meses.
Civiles afectados en la periferia
Aparte de los impactos en la infraestructura, el ataque dejó un saldo trágico en las afueras de la ciudad, donde fallecieron un anciano y una mujer de 44 años. El gobernador de la región, Andréi Vorobiov, ha indicado que entre los heridos figuran tres menores, lo que intensifica el sentido de vulnerabilidad en la población civil.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha afirmado la autoría de este ataque, destacando su importancia en un día crucial para Rusia. En un mensaje en la red social X, el mandatario subrayó que “las respuestas de largo alcance han tenido un impacto significativo en la región de Moscú”, destacando la destrucción de instalaciones clave del sector petrolero ruso y otros centros logísticos.
Zelenski también ha hecho un llamado urgente a Moscú para que termine con su guerra, sugiriendo que debería optar por el diálogo en lugar de reforzar sus defensas aéreas. Además, anticipó que Ucrania está preparando el aumento de su capacidad para ataques de largo alcance, lo que podría cambiar la dinámica del conflicto en los próximos meses.
Este episodio refleja no solo el incremento de las hostilidades en el conflicto sino también la importancia estratégica que tiene para Ucrania debilitar la infraestructura logística de Rusia. La situación actual plantea serias preguntas sobre el futuro de las relaciones entre ambos países y la estabilidad de la región en un momento crítico.
