La robótica está en una etapa de transformación decisiva, acercándose a lo que se denomina su «momento GPT-3». Este fenómeno, según un reciente informe de Prosus, marca un avance significativo en la capacidad de los robots de propósito general, que serán capaces de aprender y ejecutar tareas diversas utilizando un único modelo, sin depender únicamente de movimientos programados.
El análisis de Prosus sugiere que no se tendrá que esperar demasiado para que estos robots sean tan fiables como los grandes modelos de lenguaje actuales. Además, se anticipa que, en un futuro cercano, será más rentable adquirir un robot que contratar a una persona para realizar tareas específicas.
La evolución en este ámbito ha sido notable. En 2023, los modelos más avanzados requerían cientos de horas de entrenamiento para lograr un 65% de precisión en tareas simples. Actualmente, estos modelos han reducido ese tiempo a unas pocas decenas de horas y pueden alcanzar una fiabilidad del 99,9% en funciones concretas.
De la precisión industrial a la inteligencia robótica
Tradicionalmente, los robots industriales han operado como máquinas específicas, «prisioneros de la precisión», que solo repetían movimientos predefinidos sin entender su entorno. Prosus destaca que esta era está por concluir, gracias a modelos inspirados en los avances de la inteligencia artificial.
El modelo de «visión-lenguaje-acción» (VLA) ha emergido como el estándar en la robótica general. Esta arquitectura permite a un solo modelo adaptar su funcionamiento a diferentes tareas, entornos y tipos de robots, lo que marca un avance crucial en el sector. Prosus prevé que, dentro de un año, la robótica de propósito general alcanzará su propio «momento GPT-3», seguido de una etapa aún más avanzada que permitirá que los robots realicen la mayoría de las tareas sencillas simplemente a partir de instrucciones en lenguaje natural.
A pesar de estos avances, el despliegue amplio y efectivo de esta tecnología llevará más tiempo. La aplicación práctica en el mundo físico se caracteriza por ser más lenta y compleja en comparación con las actualizaciones de software. Se espera que no sea hasta después de 2029 cuando los modelos puedan operar en ambientes no estructurados sin ejemplos previos.
El umbral de la rentabilidad y sus implicaciones
Un aspecto crucial en la adopción de robots es el costo, que Prosus estima en aproximadamente 20,000 dólares. Este es el precio bajo el cual un robot se considera «genuinamente útil» para realizar tareas específicas, afectando la voluntad de adopción en diversas empresas. Según las proyecciones, este nivel de precio se podrá alcanzar en los próximos años.
El coste está asociado a tareas bien definidas y repetitivas, como mover cajas en almacenes o realizar inspecciones de rutina. En este contexto, un robot de 20,000 dólares puede amortizarse en uno o dos años, compitiendo con el coste del trabajo humano en un solo turno.
Este pronóstico se compara con la evolución de la industria de vehículos eléctricos, donde los costos de las baterías han descendido significativamente, lo que ha permitido que estos vehículos se conviertan en una opción viable. Del mismo modo, el informe sugiere que la robótica de propósito general también se aproxima a un punto de inflexión en el que el costo del hardware ya no será la principal barrera para su adopción.
Progresión en la automatización de tareas
La complejidad del entorno no es el único factor a considerar al automatizar tareas; la complejidad del espacio de acciones es igualmente vital. Por ejemplo, la conducción autónoma ha avanzado más rápidamente que la automatización de tareas como doblar ropa. Esto se debe a que conducir, a pesar de ser considerado más complicado, requiere acciones más simples en un entorno complicado, mientras que doblar ropa involucra un amplio espectro de movimientos en un entorno más controlado.
Prosus clasifica las futuras aplicaciones robóticas en función de su horizonte temporal. A corto plazo, se espera que la automatización avance en el sector de logística y almacenes, manufactura e inspección industrial. A medio plazo, serán los sectores de consumo, hostelería y servicios los que experimenten cambios significativos, mientras que a largo plazo, las áreas de sanidad, construcción, minería y mantenimiento serán las que más se beneficiarán de estas innovaciones robóticas.
