Grupo Prisa ha reportado un notable crecimiento en sus ingresos durante el tercer trimestre de 2023, con un total de 719 millones de euros, lo que representa un incremento del 18% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este aumento se ha visto impulsado en gran medida por las ventas a la Administración pública brasileña, donde la división educativa, Santillana, ha tenido un papel destacado.
Las ventas a las entidades gubernamentales en Brasil han crecido un 82%, alcanzando los 126 millones de euros, consolidando a Brasil como el principal mercado de la división educativa de Prisa. Se espera que la reciente victoria de Lula da Silva en las elecciones brasileñas contribuya a mantener el flujo de ingresos públicos para la compañía, favoreciendo su evolución en este sector.
El crecimiento en los ingresos de Prisa no solo es resultado de la facilitación de las relaciones comerciales, sino que también se debe al traslado de algunos ingresos contabilizados previamente de 2025 a 2026, lo que ha favorecido la situación financiera inmediata del grupo. Esta estrategia ha permitido una mejor previsión de ingresos futuros, que se complementan con la evolución positiva de las ventas a otras administraciones públicas en Brasil.
El valor de las acciones de Prisa en Bolsa experimentó una subida importante, cerrando el miércoles con un aumento del 9%, tras el anuncio de estos resultados.
En el contexto de estos resultados, Santillana ha generado ingresos totales de 402 millones de euros en los primeros nueve meses de 2023. Este incremento resalta el cambio estratégico de Prisa tras la venta de Santillana España en 2020, que ha llevado a Brasil al centro de atención como el núcleo de los ingresos educativos de la compañía.
La editorial del diario El País reflexiona sobre el impacto de la política brasileña en el ámbito social, argumentando que Lula da Silva representa un periodo de progreso y expansión de derechos, contrastando con las perspectivas de su predecesor, que prometía recortes y un enfoque autoritario hacia la oposición.
A medida que el panorama político en Brasil se redefine bajo la administración de Lula, se anticipa que Prisa pudiera beneficiarse de un ambiente más propicio para sus operaciones, lo que marca un buen augurio para futuras proyecciones de ingresos y crecimiento en el sector educativo.
A pesar de las dificultades enfrentadas durante el último año, donde las acciones de Prisa experimentaron una caída del 36%, los últimos días muestran una tendencia de recuperación, con una revalorización superior al 12% en el transcurso de la última semana.
