Las acciones de Nvidia han experimentado un notable ascenso, acercándose a un crecimiento del 3% y alcanzando un precio récord de 237,75 dólares por acción. Este repunte se produce en un contexto donde el Nasdaq 100 también ha superado sus niveles históricos, todo ello tras la publicación de datos laborales que han generado inquietud en el mercado. Este nuevo punto máximo es significativo, ya que es el primero en más de cinco meses, a pesar de un rendimiento positivo acumulado del 27% en lo que va del año.
Impulso a través de recompra masiva de acciones
Nvidia ha anunciado esta semana una expansión de su programa de recompra de acciones en 150.000 millones de dólares, lo que incrementa el total disponible para recompras a 235.000 millones, convirtiéndose en el mayor plan de este tipo en la historia de las empresas estadounidenses. Esta estrategia es parte de un esfuerzo más amplio centrado en la inversión en inteligencia artificial, y se espera que se complete para el ejercicio fiscal de 2028.
Este plan de recompra supera notablemente los 110.000 millones autorizados por Apple en 2024. Jensen Huang, fundador y CEO de Nvidia, ha manifestado que el crecimiento actual de la empresa se debe a una transformación profunda hacia la inteligencia artificial y la computación acelerada. Huang enfatiza que la capacidad de generar efectivo permite tanto invertir en estas tecnologías como retribuir a los accionistas, subrayando la confianza de la empresa en sus perspectivas a largo plazo.
Nvidia consolidándose en el sector de semiconductores
En una reciente nota de análisis, Morgan Stanley ha reafirmado a Nvidia como su opción favorita en el ámbito de semiconductores. Según el informe, la firma de chips está bien posicionada y presenta una valoración atractiva, incluso tras alcanzar nuevos máximos. Los analistas resaltan que Nvidia se cotiza a 15 veces las estimaciones de beneficios fiscales para 2028, lo que sugiere que aún puede haber margen para un aumento en el múltiplo si la demanda de inteligencia artificial se mantiene.
Además, Morgan Stanley apunta a un cambio en la atención del mercado, que se está trasladando desde la producción de chips hacia la construcción y financiación de nuevos centros de datos, un movimiento que favorecería a Nvidia. La empresa también cuenta con un sólido ecosistema, con 80 socios en la nube, 55 de los cuales están fuera de Estados Unidos, lo que le otorga flexibilidad operativa en diferentes mercados.
Desafíos y oportunidades para Nvidia
A pesar de su rendimiento positivo, los analistas de XTB advierten sobre ciertos riesgos externos que afectan a Nvidia. Han señalado que los compromisos acumulados de la empresa han crecido significativamente, pasando de 155.000 millones de dólares a 530.500 millones entre el primer y el segundo trimestre del ejercicio fiscal de 2027. No obstante, consideran que la concentración de pagos en los próximos años es manejable, gracias a la fuerte visibilidad en la demanda actual.
Sin embargo, la incertidumbre aumenta a partir del ejercicio fiscal de 2028, dependiendo de factores como la velocidad de adopción de inteligencia artificial, el surgimiento de competidores en China, y las condiciones macroeconómicas que podrían influir en las inversiones futuras. A medida que el mercado sigue evolucionando, Nvidia se encuentra en una posición estratégica clave para aprovechar oportunidades, aunque debe navegar con cuidado por los desafíos que se avecinan.
