La Generalitat de Cataluña ha tomado una decisión inusual en el ámbito de las energías renovables: ha emitido una declaración de impacto ambiental desfavorable para un proyecto eólico en el Baix Empordà. Este caso marca un hito, siendo la primera vez que se aplica tal medida por motivos paisajísticos. El proyecto en cuestión involucra la instalación de cuatro aerogeneradores con una potencia conjunta de 22,8 MW.
La asociación EolicCat, que representa los intereses del sector eólico catalán, ha calificado esta decisión de «arbitraria». Argumentan que la resolución se basa en una «apreciación subjetiva» que podría generar un peligroso precedente para el desarrollo de iniciativas renovables en la región. Según el análisis preliminar de la ponencia de renovables del 21 de octubre, el proyecto cumplía con todos los requisitos ambientales necesarios, salvo por la valoración de su impacto visual en la zona del Montgrí, señalada por la comisión territorial de urbanismo de Girona.
Incertidumbre para el Sector
Víctor Cusí, presidente de EolicCat, expresó su preocupación sobre el impacto de esta decisión: “Es una decisión arbitraria: el proyecto ha superado la evaluación de todos los impactos ambientales objetivos y cae porque alguien considera que altera un fondo escénico”. Este tipo de resoluciones son vistas como un mensaje desalentador para los desarrolladores de proyectos de energías renovables, quienes ahora consideran que la seguridad jurídica de sus iniciativas podría estar en riesgo, independientemente de su rigurosidad en el cumplimiento de las normativas.
Además, EolicCat subrayó la contradicción que esta decisión tiene con el plan sectorial de renovables de Cataluña (Plater), diseñado para identificar las zonas más adecuadas para este tipo de infraestructuras. Este plan establece que la zona donde se proyectan los aerogeneradores es apta, lo que intensifica las dudas sobre la validez de la reciente declaración ambiental.
A pesar de la negativa, la Generalitat ha dejado abierta la posibilidad de que el proyecto del Pla de la Tallada avance, reafirmando su compromiso de que cualquier iniciativa se llevará a cabo “con pleno respeto a la legalidad”. Sin embargo, el Ejecutivo también señaló que el proceso administrativo del proyecto aún no ha concluido.
En la provincia de Girona, la situación es preocupante; hasta ahora no se ha logrado implementar ningún parque eólico, a pesar de que el Plater prevé un potencial de 2.649 MW para 2050, distribuidos por toda la región, de los cuales 569 MW se asignan al Baix Empordà. Esto resalta aún más la necesidad de un equilibrio entre la preservación del paisaje y el desarrollo de energías limpias.
Desafíos para las Energías Renovables
Representantes del sector han enfatizado que actualmente las energías renovables solo cubren el 15% de la demanda eléctrica en Cataluña, una cifra que está muy por debajo del objetivo del 50% proyectado para 2030, según el plan estratégico de descarbonización Proencat. Este desfase resalta la urgente necesidad de acelerar el desarrollo de proyectos renovables que cumplan no solo con las normativas ambientales, sino también con los objetivos de sostenibilidad y energía limpia del territorio.
