Francia establece toques de queda parciales en París y otras ciudades para abordar el aumento de la violencia urbana

Francia establece toques de queda parciales en París y otras ciudades para abordar el aumento de la violencia urbana

Recientemente, el Gobierno de Francia ha implementado toques de queda nocturnos en varias localidades para controlar la creciente tensión social que ha llevado a protestas masivas. Esta decisión se anunció a raíz de una escalada de disturbios, especialmente en París y Lille, donde se han registrado manifestaciones por el aumento del coste de la vida.

El primer ministro Sebastién Lecornu ha oficializado estas restricciones que entrarán en vigor a partir de las 22:00 hasta las 06:00 del día siguiente en zonas específicas de París, como la plaza de la República y el histórico barrio de Les Halles. En Lille, el toque de queda afecta también a los menores de edad en localidades como Douai, Wattignies y Denain, comenzando a las 20:00. Además, Niza aplicará un toque de queda para menores desde las 21:00.

Lecornu ha manifestado que esta medida es una respuesta a la creciente violencia en las protestas. Si bien ha dejado abierta la posibilidad de que los alcaldes impongan toques de queda específicos, optó por esta estrategia temporaria en lugar de declarar un estado de emergencia, buscando mantener cierto orden sin recurrir a medidas más drásticas.

Protestas de los chalecos amarillos

El movimiento de los chalecos amarillos ha anunciado una nueva jornada de movilización para el 24 de octubre, denominada «segundo acto». Este anuncio llega después de las concentraciones del pasado fin de semana, donde las demandas se centraron en la dimisión del presidente Emmanuel Macron y la lucha contra el elevado coste de la vida.

Los organizadores del movimiento expresan su descontento con el aumento de los precios de gasolina, alimentos y alquileres. En respuesta al reciente discurso de Macron, que criticó a la «extrema izquierda» por desvirtuar las protestas, los chalecos amarillos han señalado que se sienten ignorados por el gobierno y demandan ser escuchados.

Además, el colectivo ha denunciado las acciones de la policía durante las manifestaciones, señalando que la violencia desatada por las fuerzas de seguridad ha resultado en serias lesiones a muchos de los manifestantes. Acusan a la administración actual de priorizar el apoyo a las fuerzas del orden y no atender las demandas de la población.

Para el «segundo acto», los chalecos amarillos han programado un total de 84 manifestaciones en varias ciudades, además de concentraciones en puntos específicos. En este contexto, consideran que esta jornada es solo un preludio a una huelga general prevista para el 5 de noviembre, en la que se espera una movilización aún más amplia.