Estados Unidos impone récord de más de 22,000 millones de dólares en multas a Meta por violaciones regulatorias

Estados Unidos impone récord de más de 22,000 millones de dólares en multas a Meta por violaciones regulatorias

Meta, la empresa matriz de Facebook, WhatsApp e Instagram, ha recibido una dura sentencia tras un caso de violaciones a la ley de protección de datos. La compañía ha sido condenada a pagar una multa histórica de 25.000 millones de dólares, equivalente a aproximadamente 22.278 millones de euros, por el tribunal del estado de Nuevo México. Este fallo se deriva de múltiples infracciones que tuvieron lugar en un contexto marcado por el escándalo de Cambridge Analytica, que afectó significativamente la imagen de la firma hace casi una década.

La sentencia fue dictada por el juez Francis Mathew tras un veredicto de culpabilidad emitido en septiembre, donde se determinó que Meta había infringido la ley de protección de datos estatal más de 43 millones de veces. Este número extraordinario podría haber conllevado una penalización total de hasta 220.000 millones de dólares (aproximadamente 196.042 millones de euros) bajo la legislación local, tantas son las transgresiones cometidas.

De acuerdo con el fallo, cada infracción registra un potencial de sanción de 5.000 dólares y, aunque la multa final ha sido establecida en 25.000 millones, se ha decidido aplicar un interés anual del 15% hasta el momento del pago completo. Mathew ha señalado que la decisión de imponer la sanción más alta permitida por la Ley de Prácticas Desleales de Nuevo México se justifica por la naturaleza deliberada y sistemática de las violaciones constatadas, así como por la cantidad significativa de ciudadanos afectados.

Este fallo llega en medio de un contexto en el que Meta había cerrado previamente varias demandas relacionadas con el escándalo de Cambridge Analytica. En agosto, la empresa había acordado un pacto de 16.700 millones de dólares con fiscales generales de 29 estados para abordar cuestiones de salud mental e infantil, pero el estado de Nuevo México no formaba parte de ese acuerdo, lo que ha permitido que este caso avanzara hasta la sentencia actual.

La narrativa en torno a las prácticas de Meta pone de relieve la creciente presión regulatoria sobre las grandes tecnológicas, especialmente respecto a la privacidad y la protección de datos. Este caso no solo representa un punto de inflexión para Meta, sino que también envía un mensaje claro a otras empresas del sector sobre las repercusiones de no cumplir con la legislación vigente en materia de protección de datos.