La industria de las carrozas tiradas por caballos, un símbolo icónico de Nueva York pero también un tema controvertido, se encuentra en el umbral de un posible final. El alcalde Zohran Mamdani, junto con la presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin, han acordado un proyecto de ley que pretende prohibir este servicio a partir del 1 de junio de 2028.
A lo largo de los años, varios alcaldes han abordado el tema de las carrozas, pero ninguno había logrado llevar a cabo una prohibición completa. Mamdani podría convertirse en el primer líder municipal en obtener el respaldo total del Concejo para eliminar esta práctica de la ciudad.
Historia de intentos de prohibición
En 2011, tras el colapso de un caballo por agotamiento, el entonces alcalde Michael Bloomberg rechazó una llamada para prohibir la industria, argumentando que los conductores de las carrozas necesitaban mantener su medio de vida. En 2013, Bill de Blasio fue el primero en anunciar planes para una prohibición total, pero la falta de apoyo del Concejo Municipal hizo que sus esfuerzos fueran en vano. Su sucesor, Eric Adams, también intentó erradicar las operaciones de las carrozas, pero nuevamente se topó con la resistencia del Concejo.
Motivos tras la acción de Mamdani
Recientemente, la muerte de un turista de 18 años tras caerse de una carroza descontrolada condujo a la creación de “Romanch’s Law”, la cual tiene como objetivo eliminar gradualmente las carrozas y ofrecer un plan de protección para los trabajadores involucrados en esta industria turística. Menin ha mostrado su apoyo a la ley, lo que augura un respaldo más fuerte en esta ocasión.
“La industria de las carrozas se está acabando en Nueva York. Nuestra administración se asegurará de proteger a los trabajadores y a los propietarios, al mismo tiempo que cuidamos a los caballos”, declaró Mamdani.
Implicaciones para la industria
Actualmente, se estima que los ingresos anuales de la industria oscilan entre 65,000 y 70,000 dólares, con cerca de 68 licencias activas y menos de 160 caballos al final del año pasado. El costo máximo de una carrera en carroza es de 72.22 dólares por los primeros 20 minutos, más 28.89 dólares por cada 10 minutos adicionales.
Aunque esta industria centenaria aporta ingresos turísticos a la ciudad, la seguridad ha sido una preocupación continua. Se ha documentado la muerte de 40 caballos entre 1982 y 2026, lo que ha generado presión para actuar.
La administración de Mamdani está considerando la transición de los trabajadores de este sector, muchos de los cuales son inmigrantes, buscando asegurar un cambio que no perjudique sus fuentes de ingresos. El grupo CarriageOn, que representa a varios operadores de carrozas, ha enfatizado la necesidad de abordar estas preocupaciones de manera equitativa.
Orígenes de la industria de las carrozas
Las carrozas tiradas por caballos tienen sus raíces en el siglo XIX, coincidiendo con la apertura de Central Park, y han sido una forma de transporte tradicional en la ciudad. Sin embargo, desde sus inicios, ha habido preocupaciones sobre el bienestar de los caballos que realizan este trabajo. Fundada en 1866, la American Society for the Prevention of Cruelty to Animals (ASPCA) ha sido una de las organizaciones más vocales sobre esta problemática.
Una posible transición para los caballos
Con la implementación de “Romanch’s Law”, surge la necesidad de garantizar un futuro seguro para los caballos afectados. La ASPCA ha expresado su disposición a apoyar a la ciudad durante esta transición, ofreciendo financiamiento y recursos para asegurar un lugar adecuado para cada caballo que lo necesite.
El Concejo Municipal votará sobre esta legislación el 22 de octubre, marcando un paso crucial en la dirección de la prohibición final de las carrozas en Central Park. A medida que se acerca la votación, la colaboración entre el Concejo, los sindicatos, los conductores y los defensores del bienestar animal será fundamental para lograr una transición justa y efectiva.
