CarbonFarm, una startup de ClimateTech con sede en París, ha cerrado recientemente una ronda de financiación Serie A por 7 millones de euros, que resultó ser sobrada de lo esperado. Esta iniciativa está diseñada para abordar la descarbonización del cultivo de arroz, un sector crítico en la lucha contra el cambio climático.
La ronda de financiación fue liderada por Colam Impact, perteneciente al grupo familiar francés Sonepar. También participaron en esta inversión Proparco, Suma Capital, elea, Working Capital Fund, Albo y BPI Francia. Inversores existentes como Serena & make sense (a través de Racine²) y Technmind también reafirmaron su apoyo a la empresa.
Benjamine Friderich, Director de Inversiones en Colam Impact, enfatizó la relevancia de CarbonFarm al decir: “CarbonFarm está construyendo la infraestructura necesaria para una de las oportunidades de descarbonización más grandes a nivel global.” Este enfoque en la tecnología y la financiación climática posiciona a la empresa como un actor clave en la industria del arroz.
Fundada en 2021 por Vassily Carantino y James Hastwell, CarbonFarm colabora con productores de arroz, cooperativas, agronegocios, ONG, gobiernos y desarrolladores de proyectos locales. Mediante tecnología propietaria desarrollada en conjunto con instituciones académicas líderes como la Universidad de Cornell y la Agencia Espacial Europea, la empresa utiliza análisis de imágenes satelitales potenciadas por IA y modelos de gases de efecto invernadero para medir las prácticas agrícolas y cuantificar emisiones a nivel de campo.
Actualmente, CarbonFarm opera en 19 países en Asia, Europa, África y América, contando con la colaboración de importantes empresas de alimentos y agronegocios, incluidas Mars Food y Diageo. Asimismo, se asocia con actores en el financiamiento de carbono, como Livelihoods Funds, y organizaciones de desarrollo, incluyendo el Banco Mundial.
El cultivo de arroz representa aproximadamente el 12% de las emisiones de metano generadas por el ser humano, lo que equivale a la huella de gases de efecto invernadero de la aviación a nivel mundial. Este cultivo consume hasta un 28% de los recursos hídricos del planeta. CarbonFarm sostiene que una mejor gestión del agua, como el drenaje periódico de los campos, puede reducir las emisiones en un 50% y el uso de agua en un 30%, sin comprometer la producción.
Carantino, cofundador y CEO de CarbonFarm, comentó: “La escala no vendrá de reemplazar a los actores locales de la cadena de valor; vendrá de equiparlos.” Esta estrategia se basa en potenciar el conocimiento local y convertirlo en programas accesibles para financiamiento, garantizando su viabilidad y sostenibilidad.
Los nuevos fondos serán utilizados por CarbonFarm para expandir su presencia en Asia, África y Europa, acelerando su incursión en América Latina. Además, se invertirán en el desarrollo de tecnologías y competencias que permitan certificar proyectos de arroz de alta integridad, conectándolos con cadenas de suministro corporativas y mercados de carbono regulados.
Con este financiamiento, CarbonFarm busca hacer viable la descarbonización del arroz a escala global, contribuyendo así a un futuro más sostenible y amigable con el medio ambiente.
