Volotea, la aerolínea española, se encuentra en una situación crítica tras presentar un preconcurso de acreedores. Este desarrollo ha expuesto a varios fondos de inversión a un riesgo estimado de casi 150 millones de euros, una suma resultante de capital perdido, préstamos participativos subordinados y liquidez inyectada por los accionistas en los últimos años. La gran parte de esta deuda está concentrada en organismos públicos, en especial el rescate de 200 millones de euros concedido por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y un crédito sindicado de 150 millones avalado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO).
Hasta finales de 2025, la exposición directa de distintos fondos internacionales y un socio industrial, Aegean Airlines, alcanza los 148,3 millones de euros. Esta cifra incluye capital social, primas de asunción y otros conceptos financieros. Fondos como PAR Capital, Meridia y FondiCO-pyme, junto a vehículos como Volar Bidco y RO Capital, figuran entre los más afectados por esta crisis financiera.
Un préstamo significativo para Volotea
Según las cuentas más recientes, correspondientes al ejercicio 2025, Volotea reportó un capital social de 6,26 millones de euros y una prima de asunción de 56 millones, sumando un total de 62,26 millones en recursos. A esta cantidad se añade un préstamo participativo convertible firmado en agosto de 2024 por 89,963 millones de euros, de los cuales se desembolsaron 46,020 millones entre agosto y octubre de ese año. El segundo tramo de 10 millones comenzó a desembolsarse en septiembre de 2025, lo que resultó en un total de 56,02 millones en préstamos participativos convertibles.
Aegean Airlines es el principal acreedor sobre estos préstamos, acaparando el 56,97% de los derechos del primer tramo y el 61,51% del segundo. Además, en junio de 2022, los socios de Volotea otorgaron otro préstamo participativo por 10 millones de euros, reforzando su posición financiera.
Sumando todos los componentes de capital y financiación privada, la compañía acumula un total de aproximadamente 128,3 millones de euros, que incluye el capital, la prima de asunción, los préstamos y otros fondos comprometidos por los socios.
Un nuevo rescate financiero
En marzo de este año, en respuesta a su situación financiera, Volotea acordó una nueva aportación de 15 millones de euros por parte de sus inversores. Esta suma, junto con la reestructuración de ciertos préstamos y la conversión de parte de estos en capital, ha sido un intento por mejorar su salud económica, aún en espera de las aprobaciones regulatorias necesarias.
Con la nueva inyección de capital, la financiación comprometida alcanza los 143,3 millones de euros. Si se consideran los intereses acumulados, que rondan los 5,04 millones, la exposición total se eleva a aproximadamente 148,3 millones de euros. Este esfuerzo financiero por parte de los accionistas sigue a un notable deterioro del patrimonio, con un saldo negativo de 77 millones de euros al cierre de 2025.
Además del rescate de la SEPI, Volotea ha accedido a otros 150 millones de euros a través de un crédito otorgado por un consorcio de bancos, que incluye a entidades como Banco Santander y BBVA, entre otras. En el ejercicio 2025, la compañía facturó 818 millones de euros, operando cerca de 22,000 vuelos en España y ofreciendo más de 3,6 millones de asientos en 25 aeropuertos, mientras mantiene dos bases operativas en Asturias y Bilbao, con más de 800 empleados en su plantilla.
