La Sepi respalda el decreto de 940 millones para RTVE y se distancia de la sentencia contra Telemadrid.

La Sepi enfrenta pérdidas millonarias por Tubos Reunidos, Vivanta y Volotea mientras su dirección es objeto de investigación

El Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (Fasee), gestionado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), enfrenta un deterioro significativo en su balance financiero. En 2025, el Fasee registró pérdidas por primera vez, alcanzando los 140 millones de euros, tras un deterioro acumulado de 424,8 millones desde su creación en 2020. Este fondo fue establecido con el objetivo de rescatar empresas en crisis, pero ha visto su misión complicada por la situación concursal de diversas entidades, incluyendo Tubos Reunidos y la aerolínea Volotea.

Los problemas financieros no se limitan a los números: Tubos Reunidos, que recibió 113 millones de euros de rescate en 2021, y Volotea, que obtuvo 200 millones durante 2022, son ejemplos de empresas que, a pesar del apoyo estatal, han continuado en una senda de pérdidas. La aerolínea, por ejemplo, ha acumulado pérdidas de aproximadamente 350 millones de euros desde la concesión de ayuda pública, y recientemente se acogió al preconcurso de acreedores para negociar con sus acreedores.

La situación de las clínicas dentales Vivanta, parte del grupo Aestes, también es preocupante. Este grupo ha sido declarado en concurso de acreedores, presentado un pasivo cercano a los 100 millones de euros, tras haber recibido una inyección de 40 millones del Fasee en 2022. Concurrentemente, Aestes está intentando vender sus clínicas a otro fondo, lo que añade una capa de complejidad a su situación financiera.

Implicaciones para el Fondo y la Sepi

Con el deterioro acumulándose, el futuro del Fasee se ve cada vez más amenazado, pudiendo enfrentar cifras aún peores en 2026. Esta presión financiera se intensifica debido al escrutinio judicial al que está sometida la Sepi y su cúpula directiva. La investigación sobre la concesión de ayudas a empresas en crisis ha convertido a la presidenta Belén Gualda y otros directivos en personajes centrales de este dilema legal y financiero.

Las autoridades judiciales están indagando la posible influencia de ciertas personas en el proceso de concesión de las ayudas públicas, lo que ha llevado a la imputación de varios exdirectivos y políticos. Vicente Fernández, ex presidente de la Sepi, ha sido uno de los imputados en este caso, y se suman las miradas hacia otros directivos de la entidad y sus decisiones respecto a la concesión de ayudas que ahora son objeto de controversia.

En contexto, el Fasee tiene un papel crucial en la estabilidad financiera de sectores clave de la economía española. Sin embargo, las circunstancias actuales ponen en verdadero riesgo su efectividad y su misión de salvaguardar el empleo y la viabilidad de empresas en dificultades. La tendencia sugiere que, sin un cambio radical en la estrategia de rescate y en la administración de los fondos, la situación podría tornarse insostenible, llevando a implicaciones aún más severas para las empresas que dependen del respaldo estatal.