Sacyr ha asegurado la segunda concesión de la Ruta 57 Santiago-Colina-Los Andes en Chile, una de las licitaciones de infraestructura más importantes del país, valorada en 1.165 millones de euros. Esta victoria es significativa no solo por el monto, sino también por la estrategia de Sacyr en el mercado chileno, donde ha venido fortaleciendo su presencia en el ámbito de las concesiones viales.
La oferta presentada por Sacyr fue la más competitiva en términos económicos, superando a otras propuestas significativas. Vías Chile había presentado una propuesta de alrededor de 1.224 millones de euros, mientras que el consorcio de Acciona con Strabag alcanzó los 1.532 millones de euros. El proceso de licitación permitió que Sacyr se impusiera, destacando la calidad de su propuesta en comparación con las demás.
Inicialmente, cuatro empresas habían mostrados interés por la concesión, aunque solo tres lograron pasar la evaluación técnica, quedando fuera la China Harbour Engineering Company Limited por no cumplir con los estándares establecidos. Las ofertas que sí fueron aceptadas pertenecen a Vías Chile, Sacyr Concesiones Chile y el Consorcio Nueva Autopista Los Libertadores.
Detalles de la Modernización Vial
El proyecto contempla la modernización de aproximadamente 110,4 kilómetros de infraestructura vial, de los cuales 79,8 kilómetros corresponden a la actual Ruta 57. Además, se incluirán 16,7 kilómetros de la Ruta G-71. Una adición importante será un nuevo trazado de 9,3 kilómetros que conectará directamente la Ruta 57 con la Ruta 5, así como una nueva conexión de 4,6 kilómetros en el entorno del Puerto Terrestre de Los Andes, apuntando a optimizar la logística en este estratégico punto fronterizo con Argentina.
Este corredor vial no solo facilita el transporte de mercancías y pasajeros entre Santiago y Valparaíso, sino que también es vital para el acceso al paso fronterizo Los Libertadores, uno de los principales ejes comerciales con Argentina. Por ello, la renovación de esta carretera busca no solo mejorar la capacidad vial, sino también aumentar la seguridad y la integración con los núcleos urbanos que atraviesa.
Entre las mejoras previstas se incluyen la construcción de terceras pistas, un nuevo Túnel Chacabuco, conexiones peatonales, ciclovías y pantallas acústicas, lo que contribuirá tanto a aumentar la capacidad del corredor como a mitigar el impacto de la infraestructura en las comunidades adyacentes.
Este avance en las licitaciones de obra pública ha sido considerado un paso positivo por las autoridades chilenas. El biministro de Obras Públicas y de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, destacó que la recepción de cuatro ofertas es un indicativo significativo tras años de menor competencia en estos procesos. Las estadísticas muestran que en la última década, promedio de ofertas por licitación ha sido inferior a dos.
El Futuro de la Infraestructura en Chile
Con el inicio de las obras programado para 2031 y la finalización prevista para 2035, la nueva concesión representa una oportunidad para Sacyr de consolidar su estrategia en América Latina, donde el negocio concesional se ha convertido en un elemento clave para sus operaciones. Este proyecto no solo se alinea con su búsqueda de activos de largo plazo, sino que también se integra en el contexto más amplio de desarrollo de infraestructura en uno de los corredores más importantes de Chile.
La exitosa oferta de Sacyr en la Ruta 57 subraya la importancia de la competitividad en el sector de concesiones chileno y su potencial para estimular la inversión y el desarrollo de infraestructura vital, contribuyendo así al crecimiento económico del país en los próximos años.
