Bill Ackman reafirma su apoyo a la gestión de Trump en relación a Irán y critica al alcalde de Nueva York por alejar a los neoyorquinos productivos.

Bill Ackman reafirma su apoyo a la gestión de Trump en relación a Irán y critica al alcalde de Nueva York por alejar a los neoyorquinos productivos.

Bill Ackman, reconocido inversor y fundador de Pershing Square Capital Management, ha expresado sus opiniones contundentes sobre la política económica de Nueva York y la situación geopolítica global recientemente. En el marco del Fast Company Innovation Festival en Nueva York, Ackman lanzó una crítica directa hacia la administración del alcalde Zohran Mamdani, al tiempo que defendió la decisión del presidente Trump de intervenir militarmente en Irán.

Durante su intervención en el festival, Ackman reafirmó varios de los puntos que ha compartido en su cuenta de X, donde cuenta con casi tres millones de seguidores. Su apoyo a las políticas conservadoras se ha intensificado, sobre todo tras declarar su respaldo a Trump para las elecciones de 2024, un notable cambio tras décadas de respaldo a candidatos demócratas.

Postura sobre la situación en Irán

Ackman opinó que la decisión de Trump de ir a la guerra con Irán era necesaria, a pesar de sus costes inmediatos. Afirmó que destruir la capacidad nuclear y los misiles balísticos de Irán es fundamental para la seguridad de EE. UU. «Si no lo hacíamos, podría ser una amenaza existencial para el país», declaró.

En cuanto a las consecuencias del conflicto, Ackman señaló que el aumento de los precios de la energía es uno de los daños colaterales más significativos, resaltando cómo estos incrementos repercuten en la economía en general. «El aumento de los precios de la energía influye en casi todo, desde los costos de transporte hasta los fertilizantes», añadió, reconociendo que esto ha impactado especialmente a las clases más bajas.

A pesar de su respaldo a Trump, Ackman no dudó en mencionar algunas discrepancias, como la reciente promesa del presidente de otorgar 5,000 dólares a los estadounidenses si los republicanos mantienen el control del Congreso, aunque aclaró que «cada presidente tiene sus defectos».

Crítica hacia el alcalde Mamdani

En su crítica hacia el alcalde Mamdani, Ackman no escatimó en palabras. Aclaró que su reproche está dirigido específicamente a la administración de Mamdani y no a la ciudad en su conjunto. «El socialismo no es la estrategia adecuada para Nueva York», enfatizó, argumentando que las políticas deben diseñarse para fomentar el desarrollo empresarial.

Ackman también manifestó su oposición a la implementación del impuesto pied-à-terre, que afecta a residencias no primarias valoradas en más de 5 millones de dólares, argumentando que esta medida podría disuadir a inversores y empresarios de trasladarse a la ciudad. «Se quiere incentivar a personas influyentes a que estén aquí, no asustarlas», subrayó, refiriéndose a personas como el multimillonario Ken Griffin.

En conclusión, la postura de Ackman resuena en un contexto donde las decisiones políticas tienen un impacto directo en el entorno empresarial de Nueva York, planteando interrogantes sobre el futuro económico de la ciudad y la estabilidad geopolítica en el mundo. Su clara oposición al enfoque de Mamdani y su defensa de las acciones de Trump reflejan una postura que podría influir en otros líderes del ecosistema empresarial estadounidense.