Ceuta implementa plan del Gobierno para trasladar 500 niñas migrantes a la Península como medida excepcional

Ceuta implementa plan del Gobierno para trasladar 500 niñas migrantes a la Península como medida excepcional

El Colegio de Enfermería de Ceuta ha solicitado oficialmente la declaración del estado de alarma, citando un «colapso sanitario sin precedentes» en la ciudad autónoma. Esta medida se plantea ante la crisis que ha surgido debido a la entrada masiva de migrantes en los días 30 y 31 de julio, que ha generado una presión extrema sobre el sistema de salud local.

Un reciente balance sanitario revela una «actividad asistencial extrema», donde las enfermeras están viendo un aumento alarmante en la carga de trabajo. Con un promedio de 200 asistencias diarias y picos que superan las 1.600 intervenciones, cada profesional se enfrenta a entre 14 y 16 pacientes al mismo tiempo. Además, sus jornadas laborales se extienden hasta cuatro horas más de lo previsto, lo que ha llevado a un agotamiento físico y emocional significativo.

Rosa Fuentes, presidenta del Colegio de Enfermería de Ceuta, ha destacado la angustiante situación en la que se encuentran los profesionales de la salud. «Las enfermeras nos encontramos exhaustas, viviendo un desgaste emocional profundo al brindar apoyo a personas en condiciones que no corresponden a un país desarrollado. La falta de medios adecuados para enfrentar la crisis nos ha llevado a pedir la declaración del estado de alarma», afirmó Fuentes.

En respuesta a la situación, el Consejo General de Enfermería (CGE) ha expresado su total apoyo a sus colegas en Ceuta y ha exigido al Gobierno una intervención urgente. «Es necesario establecer un mando único que lidere estas operaciones, así como destinar los recursos necesarios para responder a esta emergencia», declaró Florentino Pérez Raya, presidente del CGE. La preocupación por los brotes de enfermedades vinculadas al hacinamiento y la falta de higiene ha crecido. Se reportan aproximadamente 200 casos de gastroenteritis aguda, 20 de sarna, y varios brotes de impétigo y tuberculosis, afectando tanto a la población migrante como a los propios militares en la zona.

Las enfermeras han denunciado también la creciente inseguridad en la atención al paciente, atribuida a la falta de recursos y personal. «Trabajar con plantillas ajustadas continuamente debilita la seguridad del paciente. La fatiga extrema y el estrés prolongado pueden aumentar los errores humanos, como fallos en la dosificación de medicamentos», advirtió Fuentes. Este cuadro de crisis sanitaria no solo pone en jaque las capacidades del sistema de salud de Ceuta, sino que también marca una tendencia preocupante en la gestión de emergencias en la región.