La evolución de la inteligencia artificial está tomando un rumbo prometedor con las nuevas funcionalidades presentadas por OpenAI y Anthropic, que permiten a sus sistemas de IA aprender tareas observando a los usuarios en lugar de depender únicamente de instrucciones textuales. Este verano, OpenAI lanzó «Record & Replay», una herramienta que capacita a ChatGPT y Codex para que los usuarios demuestren un flujo de trabajo, convirtiéndolo en una habilidad reutilizable. Por su parte, Anthropic introdujo «Record a Skill» en su herramienta Claude Cowork, que permite grabar la pantalla mientras se realiza una tarea con la posibilidad de narrar los razonamientos detrás de cada decisión, facilitando que Claude repita la competencia en el futuro.
Este enfoque marca un cambio fundamental en la manera de interactuar con la inteligencia artificial. Tradicionalmente, la interacción con IA se ha basado en el uso de comandos textuales, un método que no siempre logra capturar con precisión la manera en que las personas trabajan. Un ejemplo claro es cuando se pide a un asistente de voz que fije una alarma; muchas veces, la precisión en la hora solicitada puede implicar matices que el sistema no puede captar simplemente con un texto.
Un nuevo enfoque: mostrar, no solo decir
La forma en que cada individuo realiza su trabajo es altamente personal y a menudo no se puede expresar completamente a través de simples comandos. Este fenómeno se relaciona con el concepto de «conocimiento tácito», donde la mayor parte del conocimiento valioso de una empresa reside en las cabezas de sus empleados y no está documentado. Estudios indican que alrededor del 40% de este conocimiento crítico no se encuentra por escrito.
Cuando se le pide a un empleado que explique su proceso para completar un informe de gastos, lo más probable es que omita detalles cruciales, como las particularidades a la hora de clasificar gastos. Así, una simple explicación no logra captar el complejo contexto laboral, un aspecto que se ve mejorado con la grabación del proceso, destacando no solo las acciones, sino también las decisiones y matices que lo acompañan.
Construyendo una biblioteca de demostraciones
Las funciones «Record & Replay» y «Record a Skill» representan un avance significativo hacia la comprensión de los flujos de trabajo. Estas herramientas pueden activar tareas programadas de manera autónoma, permitiendo que trabajen en segundo plano mientras el usuario se concentra en otras tareas. Esta automatización de flujos de trabajo plantea la necesidad de que las empresas reconozcan qué procesos pueden delegar a la IA y cómo facilitar esta transición.
De acuerdo con un estudio de Glean, los empleados dedican aproximadamente 6.4 horas a la semana «cuidando» herramientas de IA, es decir, corrigiendo salidas y reexplicando tareas que las herramientas deberían comprender. Al acostumbrarse a grabar sus procesos, los usuarios podrían recuperar una cantidad significativa de tiempo al permitir que estas herramientas asimilen el trabajo una sola vez.
Asimismo, la minería de flujos de trabajo se perfila como una oportunidad emergente. Este enfoque permitiría a la tecnología observar y extraer el conocimiento de cómo se realizan las tareas, creando una biblioteca de flujos de trabajo personalizables. Así, un flujo diseñado para la finalización de informes de gastos podría ser adaptado por otros empleados según sus requerimientos específicos, enriqueciendo la base de datos organizativa.
El verdadero desafío
El lanzamiento casi simultáneo de funciones para demostraciones por OpenAI y Anthropic señala una clara tendencia hacia sistemas que aprenden de manera efectiva cómo las personas operan realmente. Aunque muchos siguen aferrándose a los comandos de texto, la demostración se posiciona como una solución que puede ahorrarse el tedioso intercambio de indicaciones y retrocesos. En este nuevo contexto, hay una clara necesidad de reevaluar cómo se instruyen las herramientas de IA, tratando las demostraciones como el proceso de enseñanza que se utilizaría con un nuevo empleado: un solo esfuerzo que elimina la necesidad de explicaciones repetidas.
