Durante la celebración del Castell de l’Olla en Altea, Alicante, un desvío inesperado de una carcasa pirotécnica provocó un accidente que dejó un saldo de 27 heridos. Este evento, que se ha consolidado como uno de los espectáculos pirotécnicos más esperados del verano en la provincia, tuvo lugar en la costa alicantina donde miles de asistentes se reunieron para disfrutar de un impresionante despliegue de fuegos artificiales.
El Castell de l’Olla se caracteriza por su lanzamiento de fuegos desde plataformas flotantes en el mar, congregando tanto a espectadores en la playa como a aquellos que han optado por visualizar el espectáculo desde embarcaciones. La edición de este año se perfila como histórica, ya que se había planificado utilizar 1.600 kilos de pólvora, la cifra más alta registrada hasta la fecha.
El incidente ocurrió cuando una carcasa disparada cambió de trayectoria y alcanzó a un grupo de espectadores en la playa, lo que generó una rápida respuesta de los servicios de emergencia. De acuerdo con fuentes oficiales, 11 de los heridos precisaron hospitalización debido a quemaduras, mientras que el resto recibieron atención por contusiones menores.
Los servicios médicos actuaron de manera rápida, trasladando a los heridos a diferentes centros de salud en la región. En total, 14 personas fueron conducidas al Hospital Imed, conocido por su capacidad para manejar emergencias. De estos, 11 fueron posteriormente enviados a la unidad de quemados del Hospital Doctor Balmis en Alicante. Otros tres afectados fueron trasladados desde un centro de salud local al Hospital Marina Baixa de Villajoyosa y del Imed.
Este incidente resalta la importancia de la seguridad en eventos multitudinarios, especialmente aquellos que involucran el uso de material pirotécnico. Las autoridades y organizadores deben reevaluar los protocolos de seguridad y emergencia para evitar futuras tragedias en espectáculos de tal magnitud.
