La reciente campaña arqueológica en la Cova Dones, ubicada en Millares, Valencia, ha revelado hallazgos sorprendentes que aportan una nueva dimensión a la historia de las mujeres durante la dominación romana. Este santuario, dedicado a la diosa Malaci, destaca no solo por su relevancia cultural, sino también por ser el yacimiento con el mayor número de inscripciones del Imperio Romano, alcanzando un total de 120, muchas de ellas atribuidas a mujeres.
Las mujeres que visitaban la Cova Dones realizaban un ritual significativo; cruzaban 200 metros en silencio a través de la gruta para llegar a una sala más íntima, donde dejaban inscripciones de sus nombres y ofrecían objetos como anillos y brazaletes. Según Aitor Ruiz-Redondo, del Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de la Universidad de Zaragoza, el fenómeno encontrado en este sitio es excepcional tanto por la profundidad del culto como por la organización ritual observada en el espacio reducido.
Además, la divinidad Malaci, referida en las inscripciones como «Domina» o «la señora», parece estar vinculada al agua, lo cual es un hallazgo significativo. Ruiz-Redondo enfatiza que estas mujeres no tenían una participación marginal, una característica que suele observarse en otros yacimientos de la época. Este aspecto proporciona una visión renovada sobre el papel activo de las mujeres en la religión romana, en comparación con la narrativa tradicional que las presenta como meras observadoras.
Un legado que trasciende el tiempo
La historia de la Cova Dones no solo se limita a los romanos. Los investigadores apuntan a que este espacio ha sido un lugar de culto y de referencia para varios grupos humanos a lo largo de milenios. La existencia de agua y el acceso fácil al yacimiento han podido contribuir a su importancia constante. Desde el Paleolítico, cuando la cueva se estimó como la mayor pinacoteca de arte rupestre en el este de la Península, hasta su uso durante el esplendor del Imperio Romano, la Cova Dones se ha revelado como un sitio crucial en la historia humana.
El proyecto Donarq, financiado por la Generalitat Valenciana y la British Academy, ha puesto de manifiesto la relevancia de la Cova Dones al identificar su uso continuo desde la Prehistoria. Se espera que nuevos hallazgos en los próximos años sigan enriqueciendo el perfil de este yacimiento. Con cada descubrimiento, los investigadores aumentan la comprensión de su importancia, a la espera de más evidencias que puedan situar a la Cova Dones como uno de los lugares más emblemáticos de la historia arqueológica a nivel mundial.
