Agente del ICE hirió a un hombre en Texas durante una detención vehicular

Agente del ICE hirió a un hombre en Texas durante una detención vehicular

Un reciente suceso en Austin, Texas, ha encendido el debate sobre el uso de la fuerza por parte de las autoridades migratorias en Estados Unidos. Este domingo, un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparó e hirió a un joven venezolano en el centro de la ciudad, lo que ha llevado a las autoridades locales a exigir una investigación independiente del incidente.

El alcalde de Austin, Kirk Watson, expresó su descontento a través de una publicación en la red social X, donde señaló su profunda decepción por la herida infligida por el ICE, refiriéndose a la repetición de tales eventos en diversas ciudades del país. Aunque el Departamento de Policía de Austin no estuvo involucrado en el suceso, se comprometió a colaborar con los Texas Rangers en una investigación que aclare las circunstancias que rodearon el caso.

El jefe de los Servicios de Emergencia Médica (EMS) del condado Austin-Travis, Robert Luckritz, informó en una conferencia de prensa que la víctima, identificada como Wilber Rafael Garcés Pérez, de 29 años, recibió un disparo en el torso. El incidente ocurrió a las 12:56 p.m., y los servicios de emergencia llegaron poco después, extrayendo al herido de la escena en un tiempo estimado de nueve minutos. Garcés Pérez fue trasladado a un hospital local en estado «estable pero grave».

La abogada de la víctima, Kate Lincoln Goldfinch, destacó que Garcés Pérez está casado con una mujer que goza de estatus migratorio en Estados Unidos, y mencionó que el herido había logrado notificarle sobre el incidente antes de ser hospitalizado. No obstante, la situación ha sido compleja, ya que, según Lincoln, si Garcés Pérez se encuentra bajo custodia del ICE, las autoridades podrían negarse a confirmar su paradero, dejando a su esposa sin información actualizada sobre su situación médica.

Una Repetición de Incidentes

El tiroteo en Austin no es un caso aislado. Solo dos meses antes, un incidente similar ocurrió en Houston, cuando ICE disparó contra un inmigrante que no era la persona buscada, lo que resultó en su muerte. Este hecho provocó protestas en toda la ciudad y subrayó la creciente preocupación sobre las tácticas empleadas por agentes del ICE en operativos de inmigración.

Desde la administración de Donald Trump, el gobierno ha presionado para incrementar el número de detenciones, adoptando tácticas que han sido recibidas con rechazo por organizaciones de derechos civiles y ciudadanos. En Minneapolis, por ejemplo, el uso excesivo de la fuerza resultó en la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en un operativo donde más de 3,000 agentes de ICE fueron desplegados.

La situación en Austin ha desencadenado protestas locales, con cientos de manifestantes congregándose en la escena del incidente. Las fuerzas del Departamento de Seguridad Pública del estado intervinieron para controlar a la multitud, usando gases para dispersar a los manifestantes. Este tipo de respuestas ante las protestas muestra la tensión creciente entre la comunidad y las tácticas de las autoridades migratorias en el país.