Las startups europeas incrementan inversiones y contratación en IA, pero ¿quién lidera su gestión?

Las startups europeas incrementan inversiones y contratación en IA, pero ¿quién lidera su gestión?

El panorama de la inteligencia artificial (IA) en Europa está marcado por una notable disparidad en la contratación de profesionales. A medida que las empresas europeas aceleran sus esfuerzos para construir sistemas de IA, la falta de personal capacitado para gestionar y regular estas tecnologías se hace cada vez más evidente. Un informe reciente de la consultoría Axipro señala que, en promedio, las empresas de ocho países de la Unión Europea están ofreciendo 6.7 puestos dedicados a la creación de IA por cada rol relacionado con la gobernanza. Esta tendencia sugiere una brecha creciente entre las ambiciones tecnológicas de Europa y su capacidad para mitigar los riesgos asociados.

El análisis de Axipro, basado en 3,519 anuncios de empleo en LinkedIn durante el mes de junio de 2026, revela que el 71.5% de las descripciones de puestos de gobernanza no mencionan explícitamente el marco regulador central de la Unión Europea para la IA, conocido como la Ley de IA. Esto pone de manifiesto una posible subestimación de la necesidad de cumplir con los requisitos regulatorios en un sector en rápida expansión.

Desigualdad en la Contratación por Países

La brecha en la contratación de especialistas en gobernanza no es uniforme a lo largo del continente. Suecia destaca con la mayor diferencia, reportándose 16 posiciones de construcción de IA por cada puesto de gobernanza. Francia sigue con una proporción de 11.4 a 1, mientras que Bélgica y Países Bajos presentan cifras de 7.9 y 7.2, respectivamente. A pesar de que Irlanda muestra un mercado más equilibrado, todavía se reporta una proporción de 3.5 trabajadores de IA por cada especialista en gobernanza.

La referencia explícita a la Ley de IA también varía considerablemente entre países. Italia es la nación con mayor proporción de puestos de gobernanza que mencionan la legislación, alcanzando un 45%, en contraste con Irlanda, que presenta la menor tasa de menciones con un 14.6%.

Retos para las Empresas de Mediano Tamaño

Las empresas de mediano tamaño y los scale-ups son las más afectadas por esta discrepancia en la contratación. Estos negocios, que suelen tener entre 30 y 300 empleados, se encuentran en una posición única al estar regulados como grandes corporaciones, pero con recursos limitados comparables a los de pequeñas empresas. El estudio de Axipro indica que el 34% de las contrataciones de gobernanza provienen de este segmento, en comparación con el 48% de las grandes empresas y el 18% de las pequeñas.

Esta situación es preocupante, dado que las expectativas regulatorias no se ajustan a la proporción del tamaño de la empresa. A medida que comienza a establecerse un marco regulador más estricto, la capacidad de estas empresas para gestionar la gobernanza de sus sistemas de IA puede verse comprometida.

Inversión Acelerada en IA

A pesar de estas preocupaciones, la inversión en empresas de IA en Europa sigue en aumento. Durante 2026, se registraron rondas de financiación significativas para empresas como Nscale, que recaudó €1.7 mil millones, y Skello, que obtuvo €200 millones. Otras empresas activas en el ámbito de la IA, como Orbio y LawX, también han recibido financiación, indicando que la confianza de los inversores en el sector se mantiene robusta.

Sin embargo, la inversión en la gobernanza de la IA sigue siendo una parte relativamente pequeña del panorama. Empresas dedicadas a la gobernanza, como NeuralTrust, han obtenido financiamiento, pero su representatividad es limitada en comparación con el capital destinado a la creación de tecnologías de IA. Esto revela un cambio en la perspectiva sobre la gobernanza: no solo se considera un ejercicio legal, sino que se empieza a vincular con la confianza del cliente y la competitividad comercial.

Cerrando la Brecha en Gobernanza

El desafío para Europa radica no solo en crear más especialistas en gobernanza, sino también en asegurar que las capacidades de gobernanza se desarrollen a un ritmo que soporte los sistemas de IA que se están implementando. La clave estará en cómo las empresas, especialmente aquellas que transitan de startup a scale-up, pueden establecer cimientos robustos en gobernanza para sostener su crecimiento y asegurar la confianza de sus usuarios.