Banco Santander ha alcanzado un acuerdo con los sindicatos para implementar un plan de prejubilaciones voluntarias dirigido a empleados en España que tengan 55 años o más. Este pacto busca mejorar las condiciones de jubilación anticipada, permitiendo que los trabajadores mantengan una mayor parte de sus pensiones al momento de retirarse.
Uno de los aspectos más relevantes de este acuerdo es que los empleados que decidan acogerse al plan podrán recibir hasta un 95% de la pensión que les correspondería. Para hacer esto posible, Santander asumirá el coste del convenio especial con la Seguridad Social durante varios años, lo que reducirá la penalización habitual asociada a la jubilación anticipada. La firma final se producirá en la próxima semana, tras la aprobación de las principales organizaciones sindicales como CC.OO., UGT y CGT.
El acuerdo establece diferentes porcentajes de percepción económica dependiendo de la edad del empleado. Aquellos con edades entre 55 y 57 años recibirán el 74% de su salario, mientras que los mayores de 58 años podrán acceder a un 76%. Santander también cubrirá el coste del convenio con la Seguridad Social hasta los 63 años y seis meses, con posibilidad de ampliación hasta los 64 años. Esto permitirá a los trabajadores retrasar su jubilación anticipada, disminuyendo así el impacto en su pensión final.
Históricamente, los empleados que optaban por una jubilación anticipada enfrentaban reducciones significativas de hasta un 21% en su pensión. Con este nuevo acuerdo, esa penalización se verá recortada a un 5,5%, en el caso de una pensión de referencia de 3.000 euros, esto resultaría en una pensión de aproximadamente 2.835 euros, en comparación con los 2.370 euros que hubieran obtenido anteriormente.
Además de las condiciones de prejubilación, se contemplan otros beneficios para los empleados. Santander retendrá el seguro colectivo de vida y las condiciones de acceso a financiación preferente a través de préstamos personales e hipotecas. Asimismo, la entidad mantendrá las aportaciones anuales al plan de pensiones de empleo por un importe de 1.000 euros.
Una negociación compleja
El acuerdo se produce tras semanas de negociaciones, marcadas por diferencias iniciales sobre la edad mínima y las condiciones económicas del plan. Los sindicatos habían abogado por ampliar el acceso a trabajadores más jóvenes y mejorar los términos ofrecidos por el banco. Inicialmente, la propuesta de Santander no cumplía con las expectativas de los representantes sindicales, que incluso sugirieron permitir prejubilaciones desde los 50 años.
A medida que las conversaciones avanzaron, el banco introdujo mejoras en su oferta hasta llegar a un marco que fue aceptado por los sindicatos mayoritarios. Entre estas mejoras, se incluyen mejores compensaciones económicas y un marco común para las prejubilaciones, que contrastan con las negociaciones individuales que se habían llevado a cabo anteriormente.
El acuerdo no especifica un número concreto de prejubilaciones, sino que establece un marco voluntario para que los empleados que cumplan los requisitos puedan acogerse al plan. Cada solicitud será evaluada por la entidad en función de sus necesidades organizativas. Este movimiento se produce tras un significativo proceso de reestructuración en la plantilla de Santander, que en 2020 culminó en un ERE que afectó a 3.572 empleados.
Como resultado de estos ajustes, la red de sucursales de Santander en España ha sido reducida a 1.607, lo que refleja la continua adaptación de la entidad a las demandas del mercado y su propia reestructuración interna.
