Santander optimiza su plan de prejubilaciones, extendiendo el convenio especial hasta los 63,5 años.

Santander optimiza su plan de prejubilaciones, extendiendo el convenio especial hasta los 63,5 años.

Banco Santander ha presentado una propuesta renovada para su plan de ajuste de plantilla, incorporando varias de las demandas de Comisiones Obreras (CCOO), lo que marca un avance significativo en las negociaciones. En la reciente cuarta reunión, se discutieron elementos clave que buscan mejorar la situación de los empleados afectados y aportar mayor claridad y seguridad jurídica en este proceso.

La nueva oferta incluye la asunción del convenio especial hasta los 63 años y seis meses, con la posibilidad de extensión hasta los 64 mediante ajustes económicos. Este enfoque tiene como objetivo facilitar el acceso a la jubilación, permitiendo a los trabajadores alcanzar hasta el 95% de su pensión, según se informa desde CCOO.

Entre las mejoras presentadas, se destaca la creación de un marco regulado mediante un acuerdo colectivo que sustituye la negociación individual, lo que se considera un paso hacia la cohesión en los criterios aplicados a los trabajadores que se acojan al plan. Este enfoque también busca minimizar las diferencias entre los empleados involucrados.

Mejoras económicas y legales en la propuesta

Desde la perspectiva económica, la propuesta mantiene la continuidad del seguro colectivo de vida y ofrece condiciones preferenciales en préstamos, hipotecas y otros servicios financieros para los empleados. Las contribuciones al plan de pensiones se fijan en 1.000 euros anuales, además de la revalorización del convenio especial, que se establece hasta un máximo del 4% anual.

Asimismo, la empresa se compromete a conservar las ayudas por discapacidad y el derecho a percibir premios por antigüedad, lo que podría mejorar la percepción de los empleados sobre la reestructuración que se está llevando a cabo. No obstante, CCOO ha indicado que evaluará exhaustivamente esta nueva propuesta antes de adoptar una postura definitiva.

Es importante señalar que el plan de reestructuración no tiene metas específicas de salidas, sino que busca establecer un marco al que los empleados puedan acogerse de manera voluntaria. Esto significa que, a pesar de que el banco puede rechazar ciertas bajas, los trabajadores no están obligados a aceptar el plan, lo que garantiza un enfoque flexible en la ejecución de la estrategia.

A fecha de marzo, Santander contaba con 1.607 oficinas en España, lo que representa una reducción de 185 sucursales respecto al año anterior, y una disminución considerable desde las 3.433 oficinas que tenía hace una década. La próxima reunión de negociación está programada para el 17 de julio, donde se continuará el diálogo en torno a esta reestructuración de plantilla.