Repsol ha reportado un aumento notable en sus beneficios durante la primera mitad de 2026, alcanzando los 2.201 millones de euros, lo que representa un incremento del 265% en comparación con los 603 millones registrados en el mismo periodo del año anterior. Este crecimiento se atribuye principalmente al aumento en los precios del petróleo, impulsado por las tensiones en Oriente Medio. La compañía ha anunciado también un nuevo programa de recompra de acciones por un valor de 500 millones de euros para beneficiar a sus accionistas.
Según la empresa, el resultado neto obtenido en los primeros seis meses del año se vio reforzado por una revalorización de sus inventarios, que ascendió a 823 millones de euros. Esta mejora patrimonial refleja el impacto positivo de la escalada de precios del crudo sobre el valor contable de los stocks almacenados.
El precio del petróleo durante este semestre ha promediado 92,3 dólares por barril para el Brent, marcando un crecimiento significativo desde los 71,9 dólares del año pasado. Además, los márgenes de refino han aumentado a 12,4 dólares por barril, en comparación con los 5,6 dólares durante el mismo periodo de 2025. Estos resultados se producen en un entorno de gran volatilidad y restricciones en los mercados energéticos, exacerbadas por el conflicto en Irán, que ha generado fluctuaciones en los precios de la energía.
Asegurar la continuidad del abastecimiento
Sin tener activos en la región de Oriente Medio, Repsol ha centrado sus esfuerzos en asegurar el abastecimiento energético y ha invertido un total de 2.400 millones de euros en aumentar sus existencias de crudo y productos refinados durante el semestre. El resultado neto ajustado de la compañía, que evalúa el rendimiento de sus operaciones, se situó en 2.711 millones de euros, lo que representa un aumento del 134,7% respecto al año anterior.
El EBITDA de Repsol se disparó un 156,5%, alcanzando los 6.135 millones de euros. El flujo de caja de las operaciones también mostró un rendimiento sólido, alcanzando los 1.935 millones de euros, mientras que este se eleva a 3.285 millones de euros excluyendo la variación del fondo de maniobra, superando en 373 millones de euros los datos del mismo periodo del año anterior.
En cuanto a la salud financiera de la compañía, la deuda neta al cierre de junio fue de 3.667 millones de euros, una reducción de 1.133 millones en comparación con el primer trimestre de 2026. Esta disminución fue impulsada por una generación de caja sólida y por la desconsolidación de deuda tras un acuerdo para desinvertir en un portafolio de activos renovables en España. La deuda neta, excluyendo arrendamientos, se ubicó en 935 millones de euros, con un ratio de apalancamiento del 11,3%, mejorando desde el 14,3% del trimestre anterior.
Repsol premia a sus accionistas con nuevas recompensas
El consejo de administración de Repsol ha aprobado un segundo programa de recompra de acciones por un valor de hasta 500 millones de euros, complementando un programa anterior de 350 millones que ya ha finalizado. Se anticipa que se anunciará una tercera recompra de acciones en octubre.
“El conflicto en Irán resalta la importancia de la seguridad del suministro energético y el papel crucial del petróleo y gas para satisfacer la demanda global. Repsol se compromete a atender las necesidades de la sociedad, reforzando la producción de carburantes y aplicando descuentos adicionales a sus clientes, especialmente en un periodo clave para el turismo español”, afirmó Josu Jon Imaz, consejero delegado de la petrolera.
