La polémica sobre los 'carriles bici DEI' de Duffy: ¿Realmente mejoran la movilidad urbana?

La polémica sobre los ‘carriles bici DEI’ de Duffy: ¿Realmente mejoran la movilidad urbana?

La administración Trump está planeando una reestructuración significativa de las prioridades de transporte en Estados Unidos, lo que podría tener un impacto profundo en la movilidad urbana. La propuesta, anunciada por el Secretario de Transporte, Sean Duffy, busca reducir la importancia del transporte público y de las infraestructuras para ciclistas en favor de un enfoque más centrado en el tráfico vehicular. Esta iniciativa ha generado preocupaciones sobre la seguridad en las vías y sugiere un cambio en el paradigma del diseño urbano.

Entre las medidas planteadas, Duffy propone recortes en el financiamiento para las bicicletas y el transporte público, y cuestiona la eficacia de las infraestructuras actuales, describiéndolas como esfuerzos de «diversidad, equidad e inclusión» (DEI). La perspectiva del secretario sugiere una división política en torno a estos temas, en lugar de una discusión basada en datos objetivos sobre seguridad y congestión.

El movimiento plantea interrogantes sobre cómo esta nueva estrategia afectará la seguridad vial. Investigaciones han demostrado que las infraestructuras para ciclistas, como los “bike boxes” o barreras físicas, no solo mejoran la protección de los ciclistas, sino que también reducen la probabilidad de colisiones con vehículos motorizados. La respuesta de organizaciones como la Liga de Ciclistas Estadounidenses ha sido clara, criticando las afirmaciones de Duffy y subrayando la necesidad de basar las decisiones en datos reales.

Cambio en el enfoque del financiamiento

La propuesta de Duffy incluye, además, la eliminación del Fondo de Confianza de Autopistas, que contiene una cuenta dedicada al transporte masivo. Esto podría limitar las opciones de movilidad en áreas urbanas, donde el transporte público es esencial. La administración Trump ha optado por eliminar la obligación de incluir ciclovías y aceras en proyectos financiados a través del programa “Complete Streets”, que busca fomentar la seguridad de peatones y ciclistas.

El desmantelamiento de la información sobre las ciclovías de los sitios web gubernamentales refuerza la sensación de que el debate público sobre estas cuestiones está siendo politizado. Duffy ha enmarcado el uso de recursos para ciclovías como una cuestión ideológica, lo que podría alienar a un amplio espectro de la población que utiliza estos medios de transporte.

Las divisiones en los modos de transporte en Estados Unidos a menudo reflejan patrones de afiliación política. Los votantes demócratas, que tienden a vivir en áreas urbanas, utilizan más la bicicleta y el transporte público que sus contrapartes republicanas, quienes suelen residir en zonas rurales y dependen del uso de automóviles. Este contexto sugiere que la administración podría estar abordando un tema que debería considerarse neutral y esencial para todas las comunidades.

Preocupaciones sobre la seguridad

Expertos en materia de transporte y seguridad vial han expresado su inquietud sobre el impacto de las nuevas políticas en la seguridad de los contribuyentes que usan bicicletas y otros modos de transporte alternativos. La Liga de Ciclistas de América argumenta que las decisiones deben fundamentarse en estudios y datos que demuestran la efectividad de las ciclovías en la reducción de accidentes, y han convocado al Departamento de Transporte a priorizar la seguridad sobre consideraciones políticas.

Datos recientes muestran que la incorporación de ciclovías puede reducir todos los tipos de accidentes en las vías, lo que subraya la necesidad de que las decisiones políticas sean basadas en la evidencia y no en una agenda partidista. Con la autorización del financiamiento del transporte a punto de expirar, el próximo período se antoja crítico para determinar cómo evolucionarán estas políticas y su impacto en la movilidad urbana y la seguridad vial en el país.