OpenAI está dando un paso significativo en su estrategia de expansión al enfocarse en el desarrollo de experiencias pensadas para familias, cuidadores y adultos mayores. Más de tres años después de que ChatGPT emergiera como un referente en la inteligencia artificial generativa, la empresa ha comenzado a captar un público más amplio, lo que se refleja en su reciente oferta de empleo para un gerente de producto especializado en este sector en San Francisco.
El nuevo rol busca a alguien con experiencia en la creación de productos para familias y otros contextos donde la confianza y la seguridad son cruciales. Esta decisión indica un cambio en la percepción de OpenAI, que está comenzando a considerar sus productos no solo como herramientas de productividad individual, sino como tecnologías que pueden integrarse en la vida cotidiana de los hogares.
Este movimiento se da en un contexto donde, según las estimaciones de Sensor Tower, la audiencia de usuarios de ChatGPT de 35 años o más ha aumentado al 31% en el segundo trimestre de este año, en comparación con el 26% del año anterior. Por otro lado, la proporción de usuarios de entre 18 y 24 años ha bajado al 29%, lo que sugiere un cambio en el perfil demográfico de los usuarios de la plataforma. Además, cerca de uno de cada cuatro usuarios de smartphones padres en EE. UU. utilizó ChatGPT durante este trimestre, un incremento notable respecto al 16% de hace un año.
La creciente versatilidad de la plataforma plantea nuevos desafíos en términos de confianza y seguridad, especialmente para los productos dirigidos a un público más joven. Según Stephen Balkam, director ejecutivo del Instituto de Seguridad Familiar en Línea, esta nueva contratación refleja la madurez de OpenAI y una creciente conciencia de que los productos de IA utilizados por niños y adolescentes necesitan salvaguardias específicas distintas de las aplicaciones para adultos.
El reciente estudio del Instituto de Seguridad Familiar en Línea destaca que los padres tienden a subestimar el uso de la IA generativa por parte de sus hijos. Mientras que el 27% de los padres en EE. UU. afirmaron que su hijo había usado esta tecnología en la última semana, el 38% de los niños lo confirmó, lo que subraya una brecha importante en la percepción de este fenómeno.
Ante este panorama, se plantea la necesidad de construir productos para jóvenes de manera diferente, incorporando controles de contenido más robustos, experiencias apropiadas para su edad y herramientas de supervisión parental. OpenAI ha tomado la iniciativa recientemente al implementar medidas de seguridad, como controles parentales para cuentas de adolescentes y un nuevo sistema de «Contacto de Confianza» que puede alertar a un familiar en caso de indicar señales de autolesionismo.
La medida sigue una tendencia más amplia en la industria de la inteligencia artificial y refleja lecciones aprendidas de las redes sociales que, durante mucho tiempo, trataron a los menores como a adultos. El desafío de OpenAI es evitar cometer los mismos errores que sus predecesores, especialmente mientras se establecerán medidas de protección más efectivas y vocales en respuesta a la creciente presión pública y regulatoria.
No obstante, el cambio demográfico es evidente no solo en ChatGPT. Otras plataformas como Anthropic y Google también observan un aumento en la adopción de usuarios de 25 a 34 años, que representan el 40% de su audiencia global, alineándose con el perfil de ChatGPT. Este crecimiento sugiere una evolución en la forma en que las familias y los cuidadores están comenzando a interactuar con la IA generativa, lo que abre la puerta a nuevas oportunidades de negocio.
La decisión de OpenAI de contratar a un gerente de producto dedicado a familias es un indicador claro hacia dónde se dirige la industria de la inteligencia artificial. A medida que estas tecnologías se convierten en herramientas compartidas entre generaciones, es de esperar el desarrollo de planes familiares, perfiles para niños y adolescentes, herramientas para cuidadores y controles de seguridad mejorados.
