El Instituto de Coordenadas aboga por una revisión de MARCo que asegure inversiones y mantenga el liderazgo en fibra en España.

El Instituto de Coordenadas aboga por una revisión de MARCo que asegure inversiones y mantenga el liderazgo en fibra en España.

El mercado español de fibra óptica se encuentra en un momento crucial tras la presentación de una segunda oferta de compromisos por parte de Telefónica, la cual ha sido sometida a consulta pública por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Este paso es visto como una oportunidad para realinear el marco regulatorio con la realidad actual del sector, y podría tener un impacto significativo en las inversiones futuras y en la sostenibilidad de las infraestructuras digitales.

Desde el Instituto de Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada se enfatiza que la propuesta debe ser evaluada como una «cuestión estratégica» que busca garantizar el acceso a las infraestructuras bajo condiciones económicamente sostenibles. La revisión tiene como objetivo no solo mantener el acceso, sino también preservar la competencia, elementos esenciales en un mercado competitivo.

Análisis del nuevo marco regulatorio

La CNMC abrió el trámite de consulta pública el 30 de junio de 2026, permitiendo a los interesados evaluar la propuesta revisada presentada por Telefónica el 15 de junio del mismo año. Este nuevo marco se mantiene vigente por un periodo de cinco años, con la posibilidad de prorrogarse un año más. Incluye procedimientos de gestión de operadores y plazos de provisión que se han mantenido constantes, lo cual favorece la estabilidad y previsibilidad en el mercado.

Una de las características más discutidas de esta propuesta es la senda de actualización de las cuotas recurrentes, que contempla un aumento inicial del 30% sobre los precios actuales, seguido de incrementos anuales del 16,96% durante tres años, y ajustes vinculados al IPC en los años cuarto y quinto. Este enfoque busca proporcionar claridad y estabilidad en un sector donde la inversión en infraestructuras es esencial.

La previsibilidad es, sin duda, uno de los aspectos más valorados en este contexto. En un mercado que depende en gran medida del capital para su desarrollo, tener reglas claras y horizontes estables es fundamental. La capacidad de los operadores para planificar sus decisiones dependerá en gran medida de esta propuesta, que evita el anclaje en controversias episódicas.

Sin embargo, la propuesta ha sido objeto de críticas y defensas, donde algunos argumentan que la actualización de precios no debe ser percibida como una limitación a la competencia. Por el contrario, resalta la necesidad de mantener un acceso viable a las infraestructuras en términos que sean sostenibles en el largo plazo.

La importancia de la sostenibilidad en infraestructuras

El Instituto de Coordenadas subraya que la revisión de las condiciones económicas no debe ser vista como una restricción. En un mercado maduro, ajustar los precios de manera ordenada y supervisada es crucial para asegurar que las redes, que han colocado a España como líder en conectividad europea, continúen siendo sostenibles. Ignorar este aspecto podría llevar a distorsiones que pongan en riesgo la salud del ecosistema de fibra del país.

Un aspecto a destacar es que mantener precios alejados de los costos del mercado durante largos periodos puede generar un balance desfavorable. En etapas tempranas de apertura del mercado, esto pudo ser justificable para atraer inversión, pero con la consolidación del ecosistema, es vital ajustar las regulaciones para evitar desequilibrios que podrían afectar negativamente la inversión futura.

Es evidente que, en el actual contexto, la sostenibilidad económica del acceso a infraestructuras es fundamental para que España mantenga su liderazgo en el ámbito europeo. Las demandas crecientes en servicios digitales, desde inteligencia artificial hasta conectividad rural, exigen estructuras más resilientes y seguras.

Reflexiones sobre coherencia europea

Finalmente, la propuesta debe ser considerada desde una perspectiva europea. La experiencia en otros países, como Francia, indica que es posible revisar condiciones económicas sin romper la competencia ni perjudicar a los consumidores. Este ejemplo puede servir de guía para España, que debe abrir un debate constructivo y riguroso sobre la regulación que afecte a la infraestructura digital.

Con el Reglamento Europeo de Infraestructura Gigabit a la vista, que impulsa el uso compartido de infraestructuras para acelerar el despliegue de redes de alta capacidad, está claro que la discusión sobre la actualización del marco regulatorio es tanto una necesidad como una oportunidad para fortalecer el ecosistema digital del país.