La reciente victoria de la selección española en el Mundial no solo ha generado un inmenso entusiasmo entre los aficionados, sino que también ha tenido un impacto significativo en las finanzas públicas. Según estimaciones de los Técnicos del Ministerio de Hacienda, el triunfo podría traducirse en ingresos cercanos a seis millones de euros para el Estado, gracias a la tributación de las primas abonadas por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) a los jugadores.
Cada uno de los 17 futbolistas que residen fiscalmente en España habría recibido una prima de aproximadamente 754.701 euros, elevando el total conjunto a 12,8 millones de euros. Esta suma se añade a sus salarios y a los ingresos por derechos de imagen que generan en sus respectivos clubes, todos sujetos a tributación en el IRPF como rendimientos de trabajo.
Recaudación estimada y su distribución
En términos de distribución, se estima que alrededor de 4,4 millones de euros irían a parar a la Agencia Estatal de Administración Tributaria. Además, se prevé que la Hacienda de Navarra ingrese aproximadamente 350.000 euros, mientras que las haciendas forales de Gipuzkoa y Bizkaia recaudarían cerca de 300.000 euros cada una.
Un aspecto crucial a considerar es que, aunque las primas son abonadas por la RFEF y no por los clubes, Hacienda las clasifica como rendimientos de trabajo, lo que implica que estos ingresos están sujetos al IRPF. Esto garantiza una recaudación efectiva, aunque algunos jugadores podrían perder beneficios fiscales en el proceso.
En este contexto, se señala que ciertos futbolistas no podrán beneficiarse de una reducción del 30% que se aplica a ingresos extraordinarios, ya que habrían utilizado esta ventaja fiscal en primas anteriores en los últimos cinco años. Este es el caso de jugadores como Pedri, Gavi, Lamine Yamal y Ferran Torres, quienes verán modificado su saldo tributario.
Para aquellos que tributan en territorios donde las normativas son distintas, como los jugadores vascos, existe la posibilidad de aplicar reducciones fiscales hasta un límite de 300.000 euros. Esto podría beneficiar a futbolistas como Mikel Oyarzabal y Aymeric Laporte, entre otros.
Este tratamiento fiscal refleja similitudes con normativas de otros países europeos, como el Reino Unido, Francia y Alemania. Por lo tanto, los jugadores que participan en ligas extranjeras también deberán tributar por estas primas en sus países de residencia. Esto afecta a figuras destacadas como Rodri y David Raya, quienes enfrentarán una carga tributaria comparable a la de sus compañeros en España.
