Inicio de la Startup Microagi en Múnich: Recauda 55 millones de dólares en la mayor ronda de inversión semilla en Alemania.

Inicio de la Startup Microagi en Múnich: Recauda 55 millones de dólares en la mayor ronda de inversión semilla en Alemania.

La industria de la robótica está experimentando una transformación significativa, impulsada por nuevas empresas que buscan resolver los desafíos de automatización en la fabricación y el hogar. Un claro ejemplo de este fenómeno es Microagi, una compañía con sede en Múnich que ha logrado recaudar 55 millones de euros en lo que se considera la mayor ronda de inversión inicial en Alemania. Este financiamiento fue liderado por la firma de capital riesgo Hummingbird, con la participación de otros destacados inversores como Northzone, LocalGlobe, Village Global y Redalpine.

Fundada por antiguos ingenieros de Fórmula 1, Microagi tiene como objetivo recopilar datos de fábricas y hogares con el fin de entrenar la próxima generación de robots humanoides. El CEO de la empresa, Bercan Kilic, ha indicado que esta inversión es “una millonésima parte de lo que Europa necesita” en términos de desarrollo tecnológico y robótico. Según él, la viabilidad del sector manufacturero europeo está en riesgo sin una inversión considerable en automatización robótica.

La empresa ha implementado una estrategia innovadora para la recolección de datos. A través de un equipo de operarios que se desplazan a fábricas y residencias, Microagi utiliza cámaras portátiles para registrar y analizar tareas cotidianas, como la clasificación de objetos y la limpieza de utensilios. Esto permite a la empresa obtener información valiosa sobre prácticas y operaciones que contribuyen a la formación de sus modelos robóticos.

Nico Nussbaum, CTO de Microagi, explica que los ingenieros de la compañía están presentes en el sitio con cada cliente, permitiendo que el sistema aprenda directamente de las operaciones reales. «Cada mes que estamos allí, ellos avanzan un poco más en comparación con sus competidores,» señala Nussbaum. Esta cercanía y adaptabilidad se consideran claves para el éxito en la formación de modelos robóticos eficientes.

El panorama global muestra que los inversores están inyectando miles de millones de euros en startups del sector. Mientras que Kilic observa que los modelos de formación son «más avanzados en el mundo occidental», China se destaca en la fabricación de hardware robótico. Esta disparidad ha generado un intenso debate dentro del sector sobre el futuro de los robots autónomos.

Durante un reciente evento de robótica en París, surgieron diversas opiniones sobre los plazos para la introducción de robots competentes en el ámbito laboral. Algunos inversores estiman que aún pasarán diez años antes de que un robot pueda realizar tareas, como planchar una camisa, por sí solo. Sin embargo, Kilic se muestra optimista y pronostica que para el próximo año, un humanoide podrá llevar a cabo aproximadamente diez tareas rutinarias de manera autónoma. Para tareas más complejas, como la fontanería, el camino será considerablemente más largo.