Recientemente, el fiscal general de California, Rob Bonta, rechazó las impugnaciones presentadas por la Fundación Thyssen en relación con el cuadro Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia, de Camille Pissarro. Esta obra, que fue expoliada durante la Segunda Guerra Mundial, se encuentra actualmente en el Museo Thyssen de Madrid y ha estado en el centro de un prolongado litigio acerca de su propiedad.
Bonta argumenta que la Fundación adopta una postura demasiado amplia al afirmar que la Ley de Recuperación de Arte Expropiado del Holocausto de 2025 (Ley HEAR de 2025) anula una ley estatal californiana que se aplica a las reclamaciones de arte de la época del Holocausto. En su escrito, el fiscal sostiene que la normativa de California no queda invalidada por la Ley HEAR, lo que permite que el proceso continúe. Así, se mantiene la fecha de la vista para el 24 de agosto, donde un juez determinará qué legislación se aplica en este caso, que ya lleva más de dos décadas de juicio.
Contexto del Litigio
Este caso se remonta a 1939, cuando Lilly Cassirer y su esposo vendieron el cuadro por 360 dólares para escapar del régimen nazi en Alemania. La obra fue adquirida posteriormente por el barón Hans-Heinrich Thyssen-Bornemisza en 1976 por 275,000 dólares. Actualmente, su valor podría superar los 20 millones de dólares. Los herederos de los Cassirer han estado luchando por recuperar la pintura, apoyados por la Federación de Comunidades Judías de España y la Comunidad Judía de Madrid.
En enero de 2024, la Corte Federal de Apelaciones del Noveno Circuito determinó que el estado español era el legítimo propietario de la obra. Sin embargo, los herederos solicitaron una reconsideración, la cual fue negada. El caso avanzó al Tribunal Supremo de Estados Unidos, que en marzo de 2023 revocó la decisión del tribunal inferior, instando a que se evaluara bajo la legislación de California sobre arte expoliado.
La Defensa del Museo Thyssen
La representación legal del Thyssen, a cargo de Nixon Peabody, argumenta que la Ley HEAR no puede retroactivamente privar a la Fundación de los derechos conferidos por la jurisprudencia española de hace más de 26 años. En respuesta a las impugnaciones, afirman que los demandantes han interpretado la ley de forma maximalista, lo que plantea serias preocupaciones constitucionales que pueden vulnerar varios principios fundamentales.
Por tanto, la defensa pretende que el tribunal reafirme sus decisiones anteriores, que reconocen los derechos de propiedad de la Fundación sobre la pintura conforme al derecho sustantivo español. Este respaldo legal es crucial en un contexto donde la comunidad judía mantiene un seguimiento cercano del proceso.
La Fusión de Warner Bros y Paramount Bajo la Mira
En otro ámbito significativo, Rob Bonta también ha estado al frente de un movimiento judicial para bloquear la propuesta de fusión entre Warner Bros y Paramount, una operación valorada en 111,000 millones de dólares. Esta demanda ha sido firmada por doce estados de EE. UU. gobernados por demócratas, y se argumenta que la fusión es anticompetitiva y dañina para los consumidores.
Bonta ha expresado que la fusión incrementará los precios, disminuirá la calidad del contenido y reducirá la competencia en un sector donde ambos gigantes han sido competidores durante años. Según el fiscal, esta operación afectará la asequibilidad de varios servicios para los ciudadanos, encareciendo factores ya de por sí complicados, como alimentos y vivienda.
La situación del cuadro de Pissarro y la fusión de Warner Bros y Paramount ilustran la complejidad del panorama legal y empresarial en California, donde las decisiones judiciales no solo impactan las instituciones culturales, sino que también afectan la estructura del mercado y, por extensión, la economía de los ciudadanos.
