La experiencia en el ámbito profesional puede ser radicalmente diferente para diversos grupos, y un reciente estudio ha revelado que la visibilidad externa, comúnmente valorada como un activo, puede ser un factor limitante para las mujeres negras en sus trayectorias hacia el ascenso laboral. Este fenómeno, conocido como el «paradoja de la visibilidad», ha sido documentado a lo largo de 20 años de investigación con más de 600 profesionales del ámbito.
Contrario a la creencia popular de que ser visto fuertemente en la industria es sinónimo de éxito, los resultados sugieren que la cercanía a las posiciones de decisión y la visibilidad interna son los verdaderos impulsores del avance profesional. Este descubrimiento pone de manifiesto una realidad compleja: un fuerte perfil externo podría, en efecto, obstaculizar el desarrollo dentro de la propia organización.
El impacto de la visibilidad externa
El caso de una profesional que, a pesar de tener una notable reputación externa, no lograba avanzar en su empleo ilustra esta problemática. Ella había participado en conferencias, publicado artículos y era reconocida en su campo; sin embargo, al momento de opciones de promoción, su nombre pasaba desapercibido entre los líderes adoptadores de decisiones. Este patrón se ha observado con frecuencia: una fuerte credibilidad externa no garantiza que los líderes asocien a la persona con resultados concretos. Para cambiar esta dinámica, se sugiere que las profesionales envíen actualizaciones mensuales a la dirección con logros específicos y enfoques de trabajo, manteniendo activa su presencia interna.
Además, aceptar cualquier invitación para ser parte de espacios visibles, como comités que a menudo carecen de influencia, puede ser contraproducente. Es fundamental evaluar cuidadosamente las oportunidades que realmente brindan un impacto en las decisiones estratégicas de la organización.
Estrategias para un avance real
La investigación también propone que las profesionales deben centrarse en establecer relaciones significativas con aquellos que toman decisiones. La red de contactos amplia por sí sola no mejora las tasas de promoción; en cambio, debe priorizarse la construcción de lazos con patrocinadores que aboguen por el trabajo y los logros internos. Además, las mujeres negras deben comunicarse no solo para ser vistas, sino para demostrar cómo sus contribuciones se alinean directamente con las prioridades del negocio, lo que resulta en un reconocimiento efectivo.
La lucha por ser reconocidas a menudo se basa en demostrar su valor en cualquier entorno disponible. Sin embargo, se insiste en que es más beneficioso seleccionar aquellas asignaciones que aumenten la visibilidad de su trabajo relevante, particularmente aquellas que afectan directamente las decisiones organizacionales. Esta estrategia puede facilitar oportunidades para posicionarse de manera más eficaz frente a los líderes.
En conclusión, aunque construir una marca externa tiene su importancia, es esencial comprender que esta no garantiza el avance dentro de la organización. La clave reside en la presencia estratégica: conectar el nombre de una profesional con las soluciones que ofrece y asegurar que los resultados estén visibles para aquellos que realmente pueden facilitar su ascenso. Así, el verdadero progreso profesional se configura a través de la cercanía y la calidad del trabajo presentado ante los decisores clave, en lugar de simplemente ser vista por un público más amplio.
