Los agricultores europeos están alzando la voz. Las recientes concesiones de la Comisión Europea para suavizar el impacto del acuerdo comercial con Mercosur han dejado a muchos insatisfechos. Este jueves, se organizaron manifestaciones en varias ciudades emblemáticas, incluyendo París, Bruselas y Berlín, donde los agricultores exhibieron su descontento. A medida que el sector agrario expresa su preocupación, la organización Copa-Cocega ha destacado que las medidas propuestas no abordan adecuadamente la gravedad de los retos que enfrentan.
### La resistencia al pacto con Mercosur
Desde el inicio de las negociaciones, los agricultores europeos han sido una fuerza de oposición destacada al acuerdo con Mercosur, que se perfila como el mayor tratado comercial en la historia de la UE. A pesar de que muchos consideran este acuerdo vital para diversificar mercados y reducir dependencia de potencias como Estados Unidos y China, las inquietudes del sector agrario son profundas. Protestas similares ya tuvieron lugar en diciembre de 2024 y, más recientemente, hace menos de un mes, cuando el tratado estaba a un paso de ser aprobado.
A raíz de estas movilizaciones, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, también ha manifestado su preocupación y ha pedido tiempo tanto a las instituciones europeas como a Brasil, un país clave en Mercosur. La Comisión, reconociendo la presión del sector agrícola, ha implementado nuevas concesiones, como anticipar pagos en la Política Agrícola Común y suspender temporalmente aranceles sobre fertilizantes, iniciativas que buscan amortiguar el impacto de las importaciones sudamericanas.
A pesar de los esfuerzos, la decisión sobre la aceptación de estas medidas por parte de los Estados miembros se revelará en la próxima reunión de embajadores de la UE. En Italia, el clima parece mejorar, ya que Meloni ha recibido con agrado las nuevas propuestas, aunque aún no ha tomado una postura oficial. En contraste, países como Polonia y Francia, este último bajo la confirmación de Emmanuel Macron, han rechazado el acuerdo, enfatizando que las demandas de sus agricultores son innegables.
### La situación en España y otros países
Mientras tanto, España se mantiene firme en su apoyo al acuerdo. El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha destacado que el tratado no solo beneficiaría a sectores clave como el vino y el aceite de oliva, sino que también supone una importante declaración política en un contexto geopolítico desafiante.
Sin embargo, el descontento está lejos de disiparse. En Francia, el sindicato FNSEA ha convocado nuevas manifestaciones en Estrasburgo, y los agricultores han dejado claro que no se retirarán hasta obtener respuestas satisfactorias. Las tensiones en el país se han intensificado, con acciones de protesta que incluyen bloqueos en carreteras y accesos a zonas clave.
No hay que olvidar que el movimiento agrícola en Francia tiene un histórico poder de movilización, recordando a todos el impacto de las protestas de los “chalecos amarillos”. En la última semana, los agricultores también han tomado medidas en ciudades como Lyon, donde camiones han bloqueado carreteras importantes.
A través de Europa, las movilizaciones han sido variadas. En Bruselas hubo protestas menos masivas en comparación con las de diciembre, mientras que en España se han reportado cortes de tráfico y movilizaciones en localidades de Cataluña y otras regiones, demostrando que la preocupación por el acuerdo con Mercosur resuena en todo el continente.
En resumen, el futuro del tratado sigue siendo incierto, y los agricultores se preparan para continuar su lucha por un desarrollo agrícola justo y sostenible.
