Pedro Buerbaum (Tenerife, 1995), se ha transformado en uno de los jóvenes empresarios más conocidos el país. El éxito viral de La Pollería lo lanzó al Olimpo económico, la compañía ya factura 5 millones al año. Ahora ha diversificado el negocio utilizando su persona como la imagen del éxito.

En su canal de YouTube, donde amontona más de cien mil subscritores, se define como emprendedor y superhéroe; en su pódcast, ‘Worldcast’, tiene 330 mil seguidores y ha entrevistado a personajes tan dispares como Roberto Vaquero, de Frente Obrero, o Santiago Abascal. Además, en sus canales de TikTok sus vídeos amontonan millones de reproducciones.

Desde hace cierto tiempo, las redes asisten estupefactas a la aparición de figuras como la de Pedro. Emprendedores, millonarios, empresarios, que desean enseñar al planeta de qué manera han conseguido su éxito. Parece que ahora todos desean dar cátedra, mas, siendo francos, no todos podemos ser ricos. Lo que sí es es cierto que con la venta de cursos y con las redes sociales, estos jóvenes con mentalidad de tiburón han ido amasando una fortuna.

¿Quién es Pedro Buerbaum?

Pedro es un joven tinerfeño de 27 años que estudió Administración y Dirección de Empresas en la Universidad Europea de Canarias y se fue de las islas a probar suerte; primero a Los Ángeles y después a Madrid. En Malasaña nació su primer hijo, una heladería llamada Ice & Dreams. Pero esto no fue suficiente, Pedro deseaba más. La temporada veraniega había llegado a su fin y el invierno en Madrid es frío, no es tiempo para helados.

Se le encendió la lámpara. Dio luz a La Pollería. Fue un rotundo éxito, interminables colas de gente aguardaban en sus puertas para probar el postre de tendencia. Los medios se hicieron eco, Chueca hizo el resto. Las frases provocadoras de sus empleados asimismo corrieron como la pólvora en las redes. La viralidad se hizo patente y Pedro comenzó a facturar como jamás ya antes, fue el principio de una era.


El emprendedor Pedro posa delante de La Coñería, en Chueca, su otro negocio en el que hacen ‘Coñofres’.

Después llegaría La Coñería, el franquiciado y los cientos y cientos de copias que trataron de absorber la idea que Pedro había creado. Ahora estos negocios se hallan en caída libre, el invierno ha llegado asimismo a los gofres, la moda ha pasado y la facturación ha caído. Pero conforme su web, La Pollería factura cinco millones de euros al año y cuenta con 7 tiendas. Ha salido en ‘Valeria’, la conocida serie de Netflix y, ahora, asimismo venden pollolos, helados con forma de…

Las redes sociales

Buerbaum ha visto en las redes el aliado idóneo para hacer que sus negocios medren y se posicionen entre el enorme público. Pero asimismo ha sabido convertirse en un producto y, como buen empresario, ha comenzado a venderse. Vende su historial de éxitos como la prueba de que si pudo, cualquiera puede.

Según sus declaraciones en el pódcast ‘Webpositer’, viene «a salvar a la juventud de la espiral de mediocridad en la que se ve envuelta». ¿De qué forma lo hace? Vendiendo sus conocimientos. «¿Estás preparado para llevar tu transformación al siguiente nivel?». De esta forma, apela Pedro a los jóvenes que desean ver un cambio en su vida.

No suspires

Así lleva por nombre el proyecto personal de Pedro Buerbaum. Antes de iniciar nos hace una serie de preguntas. Nombre, correo, número, edad, frecuencia con la que se practica deporte, lesiones, estado físico… Una vez hemos sido admitidos, la web nos describe el servicio al que accedemos. Una última pregunta: «¿Estarás dispuesto a ser disciplinado durante los días que dure el ‘Bootcamp’ y seguir el ritmo de Pedro Buerbaum, los monitores y el resto de participantes?». Respondemos que sí.

Nos señala entonces que el campus va a tener sitio en algún punto de la Península, mas que la localización precisa la conseguiremos una vez hayamos comprado nuestra entrada. Se realizará entre el catorce y el veinte de agosto, y la plaza incluye, aparte del curso, el transporte ida y vuelta desde Madrid, alojamiento y nutrición. ¿Qué aprenderemos allá? Disciplina, sacrificio, riqueza, capacitación, honor y valores. ¿El coste? 897,50 euros.

Como ejemplo de lo que se va a vivir en el ‘Bootcamp’ nos ofrecen un vídeo. El escenario es una playa de arena negra al norte de Tenerife; los actores, chavales jóvenes que deseas transformarse en la mejor versión de sí. Pero, indudablemente, lo que más llama la atención es el diálogo.

«Ser libre no es hacer lo que te apetece o lo que te gusta. Ser libre es ser capaz de pelear por lo que realmente quieres conseguir. Poder poner el sacrificio para alcanzar tus metas, tus sueños, tus objetivos», afirma Pedro arengando a los participantes, que visten camiseta negra con el nombre del proyecto y efectúan ejercicio.

Y prosigue. «De lo contrario solo somos esclavos de las emociones y de los engaños de nuestra mente. Pero no somos libres. ¡Al suelo! ¡Vamos! Vamos ahí. ¡Vamos! ¡Arriba! ¿No puedes más?», Pedro interpela a uno de los participantes, que está cansado por las flexiones. Entonces, le dice: «Escúchame. Si tu madre y tu hermana se estuvieran ahogando ahí detrás y la única forma de salvarlas fuera facturar un millón (de euros) en lo que queda de año ¿Lo conseguirías sí o no? ¿Sí o no? No suspires.»

Fundido a negro. Durante todo el vídeo se puede oír música épica y ver de qué manera el autor de La Pollería mira intensamente a cámara. Nos desafía. No podemos suspirar, si lo hacemos nos va a ser imposible salvar a nuestra madre y a nuestra hermana de una muerte segura. Debemos proseguir para conseguir ese millón que las sostenga con vida. ¿De qué forma? Suponemos que este ‘Bootcamp’ sirve para eso, para conocer la fórmula que nos haga ser millonarios. Sin disculpas, sin pausas, sin suspirar.

Su pódcast ‘Worldcast’

Además de La Pollería y sus derivados, su marca de ropa y No suspires, el joven canario se ha lanzado a la piscina de los pódcast, ese cosmos que cada vez está más presente en nuestro día a día. El suyo, como la mayor parte, plantea entrevistas distendidas con personajes de determinada relevancia.

Su mayor logro fue entrevistar a Santiago Abascal. Lo hizo el pasado 13 de julio, diez días ya antes de las elecciones generales. El vídeo amontona más de 800 mil reproducciones. Dos micrófonos y dos cervezas escuchan atentos la conversación entre Pedro y Santiago. Lo primero, una crítica a la T.V. tradicional y los viejos formatos. Se desvela que fue el equipo de Vox el que llamó a Buerbaum para participar en el formato. La entrevista dura poco más de cincuenta y cinco minutos y trata diferentes temas, como la inmigración, la okupación, los impuestos, el cambio climático…

Pero esta no es la única entrevista que llama la atención. El personaje que sostuviera a España en desequilibrio hace unos, El pequeño Nicolás, asimismo pasó por Woldcast. La charla dura prácticamente dos horas y descubre la facetas más ignotas de Francisco Nicolás, que contó los detalles de su conocido pasado.

También el líder de Desokupa Demolition, Ángel Chuli, charló en los micrófonos del pódcast. Roberto Vaquero, de Frente Obrero, ha sido otro de los convidados, donde se pueden observar perfiles muy dispares, como un investigador privado, un trader, un sacerdote influencer, un cirujano plástico, una usuaria de only entusiastas e, inlcuso, a la comunicadora Luján Argüelles

Pedro ha dejado los gofres a cargo de sus empleados y se ha dedicado a crear una imagen personal potente. En su canal de YouTube da consejos a otros sobre de qué manera emprender, de qué manera conseguir dinero y de qué manera transformar en tu mejor versión. Lo hace en un tono más pausado, lejos de estilos como el de Llados, al fin y al cabo, es exactamente el mismo can con diferente collar.

El autor de la Pollería ha logrado diversificar el negocio, ahora que los pollofres han pasado de tendencia, lo de Pedro no es más que una tosca ficción. Mientras su negocio decae, procura salvar los muebles enseñando a otros a de qué manera invertir. Es curioso de qué manera, en ciertos instantes, la caída puede impulsar cara nuevos inicios.

Buerbaum se ha puesto de frente, ahora es el producto. Sin embargo, en el momento en que un negocio como el suyo languidece, ni la más potente pastillita azul logra sostenerlo a flote. Pero siempre y en todo momento van a quedar los cursos, siempre y en todo momento van a quedar los pódcast, siempre y en todo momento va a quedar Chueca.