Bares y restaurantes llenos en una de las plazas del centro un fin de semana en la ciudad de Río de Janeiro.Leonardo Carrato

El Producto Interno Bruto (PIB) de Brasil creció un 0,9% en el segundo trimestre del año en comparación con el trimestre anterior, según informó este viernes el instituto brasileño de estadística IBGE. A pesar del tímido crecimiento, el dato sorprendió a los analistas del mercado financiero, quienes esperaban un avance de apenas el 0,3%. “Estamos superando el escepticismo respecto al crecimiento del PIB, ahora tenemos un dato positivo de crecimiento del país”, celebró el viernes el número dos del Ministerio de Economía, Dario Durigan.

La economía brasileña avanzó entre abril y junio gracias sobre todo a la industria, que creció un 0,9% por el empuje de las actividades extractivas, las construcciones y las actividades de electricidad, agua y gestión de residuos. En segundo lugar aparece el sector servicios, responsable del 70% del PIB brasileño y que lleva 12 trimestres sin variaciones negativas. Creció un 0,6%. Por último, el poderoso sector agrícola y ganadero, cayó un 0,9%, aunque ese retroceso se explica porque en el primer trimestre hubo un crecimiento récord del 21% gracias a una cosecha extraordinaria.

El consumo de las familias creció un 0,9% (el mayor avance en un año), gracias a la reducción de la inflación, los reajustes en los programas de distribución de renta y la mejora del mercado de trabajo, según el instituto de estadística. El gasto del Gobierno, por otra parte, avanzó un 0,7%. Las exportaciones crecieron un 2,9% y las importaciones de bienes y servicios subieron un 4,5% en comparación con el primer trimestre de 2023.

En la comparación anual, la foto de la economía brasileña es algo más vistosa: frente al mismo trimestre de 2022 el PIB del gigante suramericano creció un 3,4%, y en el acumulado de los últimos 12 meses el crecimiento fue del 3,2%. En el primer semestre el avance es del 3,7% en comparación con el mismo periodo de 2022.

El Gobierno asume que en los meses que quedan por delante la economía no mantendrá el mismo ritmo que en el arranque del año, pero aún así espera cerrar 2023 con un crecimiento del PIB del 2,5%, por encima de lo que se pronosticaba meses atrás.

Esta semana también se conocieron datos positivos en el mercado de trabajo: en el trimestre de mayo a julio el desempleo cayó al 7,9%, el mejor dato para ese periodo desde el año 2014. Actualmente, hay en Brasil 8,5 millones de personas sin trabajo, 13,8% menos que hace un año.