El 17 de diciembre, el Consejo de Ministros de Portugal tomó una decisión significativa al eliminar el impuesto del 7% sobre la producción eléctrica, vigente en España desde enero de 2013. Este gravamen, introducido por el Gobierno de Mariano Rajoy mediante la ley 15/2012, tenía como objetivo equilibrar el sistema eléctrico español, que había acumulado una impresionante deuda de casi 30.000 millones de euros por déficits tarifarios.
### Impacto de la Medida en el Mercado Eléctrico
La decisión de Portugal, alineada con el Mecanismo de Equilibrio Competitivo, busca simplificar y reducir costos en su sistema eléctrico. Según el comunicado oficial, el impuesto ya no es considerado necesario y se espera que la eliminación favorezca a los consumidores al aumentar la eficiencia del mercado.
A pesar de que el tributo puede reflejarse en el precio final de la energía, las compañías enfrentan dificultades para trasladarlo completamente a las facturas de electricidad. De hecho, se estiman ingresos de unos 2.000 millones de euros para este año por este concepto, que luego se reintegran al sistema para ayudar a financiar la deuda eléctrica.
### Consecuencias para España
Con esta acción, los productores de electricidad en Portugal podrían ofrecer precios más competitivos que los españoles, lo que podría generar una situación paradójica donde una planta española más eficiente permanezca inactiva en favor de una planta portuguesa menos eficiente. Este fenómeno ya ocurre con las centrales eléctricas francesas, que no están sujetas a este impuesto.
El Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE) se creó para contribuir a la sostenibilidad económica del sistema, pero ha sido objeto de controversia. A pesar de los esfuerzos de las empresas eléctricas, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) y el Tribunal Supremo han respaldado su legalidad.
### Iniciativas de Derogación
Curiosamente, el Partido Popular, que impulsó este impuesto, ahora ha presentado diez iniciativas en el Parlamento para su derogación. En años recientes, el IVPEE ha sufrido suspensiones temporales en respuesta a la volatilidad de los precios, pero el Ministerio de Hacienda ha manifestado su desacuerdo con su eliminación definitiva.
Los críticos argumentan que el impuesto frena la competitividad de los generadores españoles en comparación con el resto de Europa. Además, se está acercando el momento en que la deuda eléctrica, que se espera sea saldada para finales de 2024, ya no justifique este gravamen.
### Necesidad de una Revisión Fiscal
El IVPEE y otros tributos relacionados, como el canon hidráulico, son parte de la estructura de financiación de la factura de la luz. Estos cargos no solo cubren la deuda eléctrica, sino también las compensaciones a las energías renovables y las subvenciones a sistemas extrapeninsulares.
En este contexto, expertos del sector sugieren una revisión integral de la fiscalidad eléctrica, adaptándose a los nuevos objetivos de transición energética y asegurando que no se generen nuevos déficits a medida que se disipa la deuda. El futuro del sistema eléctrico español podría depender de esta revisión, vital para su competitividad en el mercado global.
