El Consejo de la UE acelera las negociaciones sobre las cuotas de pesca para 2026

El Consejo de la UE acelera las negociaciones sobre las cuotas de pesca para 2026

El futuro de la pesca en el Mediterráneo: ¿un acuerdo en la cuerda floja?

El panorama pesquero en el Mediterráneo para el 2026 se presenta lleno de desafíos, siendo el tiempo de pesca autorizado uno de los puntos más polémicos. Este año, la Comisión Europea ha propuesto una drástica reducción respecto a lo que se discutió en 2022. Si el año pasado se planteaban 27 días anuales por barco, ahora la oferta se ha reducido a 9,7 días, complicando aún más las compensaciones para los pescadores. Luis Planas, ministro de Pesca español, no ha ocultado su descontento al calificar estas propuestas como “de otro planeta” al llegar al Consejo de la UE para las negociaciones.

La búsqueda de un consenso

Pese a que hay esperanzas de que las negociaciones se acorten este año, la realidad indica lo contrario. Los principales actores en juego —España, Francia e Italia— están intentando establecer una postura común para reforzar su influencia y persuadir a la Comisión Europea de aceptar modificaciones más favorables.

El Gobierno español critica que las propuestas actuales ignoren los sacrificios previos y las medidas que ya se han implementado para mejorar la situación de los caladeros. Un ejemplo destacado es que este año, los pescadores españoles han actualizado las redes de 600 barcos en solo tres meses, promoviendo prácticas más sostenibles que no han sido consideradas en la evaluación de la Comisión.

Conflictos en el Atlántico

Aunque el Mediterráneo enfrenta la mayor complejidad, el Atlántico no se queda atrás. Las negociaciones en esta región también presentan incertidumbres, aunque las posturas son más cercanas. Planas ha descrito la situación en términos optimistas, pero continúa defendiendo un aumento en las cuotas pesqueras.

Según la última propuesta de la Comisión, en el Atlántico se discute una reducción de capturas para el lenguado y el abadejo, mientras que se espera mantener las cifras para la merluza. En el caso del atún rojo, surge una propuesta de incremento del 17%.

Retos en la pesca de caballa

Un tema particularmente complicado es el de la caballa, que involucra no solo a los países de la UE, sino también a naciones costeras como Noruega, Islandia e Islas Feroe. Al ser territorios que no forman parte de la UE, se requiere un acuerdo adicional. La Comisión ha sugerido un recorte de aproximadamente el 70% en las capturas para ayudar a la recuperación de esta especie. Sin embargo, las fuentes de la negociación subrayan que cualquier acuerdo al que se llegue con los Estados miembros no tendrá efecto si los países ajenos a la UE no adoptan medidas similares.

De no lograrse un acuerdo en esta reunión, Bruselas contempla la posibilidad de implementar una cuota provisional para los pescadores de la UE hasta que se materialice un pacto más amplio con los países involucrados.

Con el reloj en marcha y la presión en aumento, las próximas horas serán clave para determinar el futuro de la pesca en estas aguas críticas.