Recientemente, se han llevado a cabo una serie de operaciones policiales en España en respuesta a las actividades del grupo conocido como Blocus, que ha generado preocupación por su modus operandi y la participación de jóvenes en actos delictivos. Las detenciones han tenido lugar principalmente en las provincias de Valencia y Barcelona, revelando un complejo esquema de movilización a través de redes sociales.
En Valencia, un juzgado ha ordenado el ingreso en prisión provisional, sin opción a fianza, de dos individuos vinculados al movimiento. Uno de ellos, de 20 años, es considerado el «fundador e impulsor» de Blocus en España y fue arrestado en Picanya. Este joven utilizaba plataformas como TikTok para reclutar seguidores, incluidos menores, a quienes invitaba a participar en actos delictivos bajo el pretexto de protestas estudiantiles. A través de vídeos y carteles elaborados con inteligencia artificial, se distribuían enlaces a grupos de WhatsApp y Telegram donde se coordinaban las movilizaciones.
El otro detenido en Alfafar también enfrenta acusaciones de pertenencia a un grupo criminal, con implicaciones en disturbios y robos. Las investigaciones han revelado que las convocatorias se compartían en entornos escolares, lo que facilitaba la participación de adolescentes. Los mensajes invitaban a los asistentes a presentarse con mochilas y pancartas, mientras que se sugería vestir ropa oscura y usar disfraces para evitar ser identificados por las fuerzas del orden.
En total, las fuerzas de seguridad han detenido a diez personas en relación con Blocus desde mediados de la semana pasada. Entre ellas, se encuentra un menor en Valencia que fue arrestado por difundir mensajes coordinando actividades delictivas. Además, en Barcelona, un hombre de 21 años fue aprehendido por su papel como administrador de un grupo vinculado a los saqueos en la ciudad, destacando así la extensión del problema más allá de Valencia.
Los Mossos d’Esquadra han continuado con su labor de investigación en Cataluña, persiguiendo a aquellos que han participado en la coordinación de disturbios a través de herramientas digitales. La actividad delictiva en Barcelona, que se intensificó el 24 de octubre, ha resaltado la importancia de monitorear las plataformas de redes sociales donde se promueven estos comportamientos. Además, un menor de 17 años ha sido internado en régimen cerrado por su vinculación directa con los disturbios en el centro de la ciudad, evidenciando el riesgo que representa la influencia del grupo para la juventud.
La estrategia de Blocus, que se basa en el uso intensivo de plataformas digitales para difundir su mensaje, pone de manifiesto nuevos retos para las autoridades en la lucha contra la delincuencia juvenil y la incitación a la violencia. Las próximas semanas serán cruciales para determinar la extensión y efectividad de las medidas implementadas por las fuerzas de seguridad en este contexto.
