La sostenibilidad se está convirtiendo en un factor clave en las decisiones de financiación de las empresas. Un estudio de MSCI ha revelado que las compañías que obtienen altas calificaciones en criterios ESG (medio ambiente, social y gobernanza) pueden beneficiarse de condiciones de financiamiento más favorables, incluyendo tipos de interés reducidos y plazos más largos de amortización. Esta tendencia es evidente en el contexto de más de 4.300 emisores analizados entre 2015 y 2024.
Según el análisis, las empresas que pertenecen al quintil con las calificaciones ESG más altas tuvieron un costo de capital promedio de 6,8%, en comparación con el 7,9% de aquellas en el quintil más bajo. Este diferencial de 1,1 puntos porcentuales resalta la importancia de las calificaciones ESG en el mercado financiero.
Lauren Wisbeski, asociada senior de MSCI, afirma que esta conexión se mantiene incluso después de controlar variables como el mercado de origen, sector y moneda de financiación. En los mercados de deuda, los emisores con calificaciones elevadas tienden a tener diferenciales de crédito más ajustados, mientras que en los mercados de renta variable muestran un riesgo sistemático menor.
Cambio en los Costes de Financiación
Además, el estudio indica que los cambios en las calificaciones crediticias pueden preceder a ajustes significativos en los costes de financiación. Particularmente, las compañías que experimentan mejoras o descensos drásticos en sus calificaciones ESG suelen ver alteraciones en su costo de capital. Wisbeski señala que para los directores financieros, esta información puede ser crucial para gestionar riesgos derivados de la sostenibilidad.
En el contexto español, empresas como Iberdrola y Acciona se destacan como ejemplos representativos de este fenómeno. Ambas han logrado calificaciones ESG elevadas y se han posicionado como líderes en financiación sostenible.
Iberdrola: Pionera en Bonos Verdes
Iberdrola es reconocida como una de las empresas eléctricas más responsables en Europa, con calificaciones sobresalientes en el MSCI Global Sustainability Index y otros índices de sostenibilidad. Se ha consolidado como el mayor emisor privado del mundo en bonos verdes, acumulando una financiación sostenible de 71.152 millones de euros. Su compromiso incluye la emisión de bonos bajo el nuevo Estándar de Bonos Verdes de la Unión Europea, dedicando recursos a la descarbonización y electrificación.
Acciona: Aproximación Sostenible
Por otro lado, Acciona destaca por tener casi el 80% de su deuda estructurada en torno a financiamiento sostenible. Esta empresa también participa en prestigiosos índices de sostenibilidad, reflejando su compromiso con las mejores prácticas en la mitigación del cambio climático. Desde 2016, ha emitido bonos verdes para financiar proyectos energéticos sostenibles, garantizando así la alineación de sus inversiones con los principios internacionales de financiación verde.
Ambas empresas no solo han demostrado que altas calificaciones ESG pueden traducirse en mejores condiciones de financiación, sino que también han establecido un modelo de estabilidad en ventas y flujos de caja, procesando sus riesgos de sostenibilidad de manera efectiva. Esto sugiere que la correcta gestión de la sostenibilidad no solo es ética, sino también financieramente ventajosa.
